<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762</id><updated>2012-01-25T03:31:06.612-08:00</updated><category term='Anécdotas'/><category term='Cuentillos/Historias/Poemillos'/><category term='Reflexiones/Pensamientos/Comentarios'/><title type='text'>Anécdotas de mi Trashumancia</title><subtitle type='html'>Anécdota: Relato breve de un suceso curioso o divertido. Suceso irrelevante o sin importancia.

Trashumancia: Pastoreo estacional que consiste en pasar el ganado desde las dehesas de invierno a las de verano y viceversa.

O sea cosas que se me ocurren, a veces a altas horas de la mañana, que no le importan a nadie más que a mi, y que no tienen nada que ver con nada...</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>34</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-8157634595498973898</id><published>2011-05-01T07:13:00.000-07:00</published><updated>2011-05-09T14:58:08.811-07:00</updated><title type='text'>Lo lindo y lo incómodo...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Prometí que no iba a convertir mi blog en un recuento de mi embarazo, sin embargo es una experiencia tan increíble, tan distinta a todo lo demás que he vivido, tan espectacular, que es difícil no hablar de ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar, cada día que despierto, veo una nueva, a veces sutil otras no tanto, transformación en mi cuerpo. A veces es simplemente ponerme una camisa que hace dos o tres día me quedaba y que hoy no me cierra... otras veces cachar mi silueta en un espejo y ver que soy otra... que mi cuerpo a cambiado en tres meses más de lo que había cambiado en los últimos veinte años. Las sensaciones internas: los olores. Yo nunca he sido muy sensible a los olores, me adapto fácilmente, no soy nada asquerosa... ahora, cada vez que huelo algo que me desagrada aunque sea ligeramente, siento como viene el asco y el vómito incontrolable... uf y si solo fuera eso, NO LO SOPORTO, me tengo que salir del cuarto o del área en el que huele corriendo o puede haber consecuencias digamos "incomodas" como que acabe guacareando ahí mismo! Las sensaciones físicas: el tacto, es como si en mis manos tuviera la capacidad de sentir todo, tanto lo que sucede afuera, como mis sensaciones internas. A veces literalmente siento las hormonas fluyendo por mi cuerpo, en mi sangre... es un viaje! No imagino todavía la maravillosa sensación cuando por fin pueda sentirlo ahí adentro, patalear, moverse, acomodarse adentro de mi!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no he padecido de vómitos, ni de nauseas, mareos etc... la verdad he pasado muy buenos momentos. El cansancio si es abrumador, pero pasa. Lo que si me ha conflictuado mucho es la absoluta falta de interés que tengo por mi trabajo. Toda mi vida ha sido acerca de mi trabajo, de mi pasión por lo que hago... hoy, prefiero ver la tele que leer un guión, quedarme en casa no haciendo nada que terminar un presupuesto, no quiero ni pensar en desarrollar algo nuevo o tomar nuevos proyectos.... y esto no me agrada. Me hace sentir mal, inútil, me estresa de sobremanera. Sé que no es bueno para mi hijo que yo me estrese y entonces, pues, me estreso más. Hay días productivos. Pocos. En los que trato de ponerme lo más al día posible, porque no sé de que ánimo despertaré al día siguiente... Pero es esta sensación de apatía la que detesto... Yo no soy así!!! -me digo constantemente...pero por más que lo intento, pasan los días sin ganas de pensar en otra cosa que en mi futuro bebé....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente tengo amigas que son igual que yo, igual de apasionadas por su trabajo, que acaban de tener hijos y que me consuelan diciéndome que es normal, que lo único que les interesaba era lo relacionado con su futuro hijo. Esto me tranquiliza un poco y espero que la sensación disminuya y la energía aumente pronto para poder hacer lo que tengo que hacer. Al fin y al cabo, no puedo darme a la flojera! Tengo que pensar en mi familia y de que necesito los ingresos, los necesito!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, digamos que ese es el pequeño obstáculo a mi felicidad absoluta... si pudiera vencerlo, continuar trabajando con ganas, disfrutando a la vez mi embarazo, creo que sería, definitivamente, la mujer mas feliz del mundo!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-8157634595498973898?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/8157634595498973898/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2011/05/lo-lindo-y-lo-incomodo.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/8157634595498973898'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/8157634595498973898'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2011/05/lo-lindo-y-lo-incomodo.html' title='Lo lindo y lo incómodo...'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-3461855266395942738</id><published>2011-03-21T10:15:00.000-07:00</published><updated>2011-03-29T20:26:26.778-07:00</updated><title type='text'>El Clavado</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" style="font-family: arial;" href="http://3.bp.blogspot.com/-zMou0iyEEz8/TZKdv4Ub9qI/AAAAAAAAAFU/L3pfn-R2OSs/s1600/11-03-16.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 200px; height: 158px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-zMou0iyEEz8/TZKdv4Ub9qI/AAAAAAAAAFU/L3pfn-R2OSs/s200/11-03-16.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5589703533417723554" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Hace unos dos meses me estaba preguntando si yo estaba lista para ser madre. Sin saber que casi en los mismo días que estaba escribiendo todas esas dudas y cuestionamientos, se estaba fertilizando mi óvulo y estaba ya iniciando este maravilloso proceso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;br /&gt;Llevo desde entonces aguantándome las ganas de escribir en el blog y de "postear" mi gran noticia! Hablando de trashumancias, ahí viene una grande. Una gran aventura que hace en verdad tanto tiempo que añoro que aún no puedo creer que  por fin haya llegado el día. Creo que el miedo a no poder lograrlo era lo que me hacía dudar pero cuando trato de recordar, creo que no ha pasado un día de mi vida que no he añorado ser madre con todo mi ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora estoy entrando en la onceava semana de embarazo. (No se preocupen, no se va a convertir esto en un blog de embarazada... y se se convierte en eso avísenme porque es difícil no obsesionarse con esto!!!)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me siento llena de energía y sobre todo, siento en lo más profundo, que estoy viviendo esto en este momento porque así tenía que ser. Tengo 40 años. He vivido mi vida al pleno. Ya pasé por tantas cosas de la juventud y adolescencia que no tengo que revisitar jamás. "Been there, done that". Así que estoy completamente lista para ser madre. Y no, no voy a ser la madre joven que hubiera querido ser, pero voy a ser, espero, una madre más sabia por haber vivido tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una amiga mía me pidió hace unos meses que escribiera algo sobre lo que significa para mi ser mujer. Empecé mi letanía con lo que para mi significaba, hace unos meses: para mi la mujer es en esencia fuerte, guerrera, tiene una gran intuición, es luchadora porque ha tenido siempre que luchar por ser escuchada, por ser incluída y tomada en cuenta en nuestra sociedad y aún más en las sociedades en las que es menospreciada... pero hoy, además de todo eso, entiendo por fin que ser mujer es tener este privilegio maravilloso de dar vida a un ser humano (o varios!). Entiendo que mi cuerpo es milagroso, que está logrando algo inaudito: crear un ser, de la nada, de unas cuantas células... no quiero decir con esto que sea nuestro objetivo, nunca he pensado así, las mujeres tenemos la opción de ser madres o no, y no por no serlo, dejamos de ser mujeres. Pero cuando escojemos serlo, cuando decidimos embarcarnos en esta tarea de toda la vida, creo que entendemos finalmente que es lo que nos hace tan diferentes y especiales y tal vez que esta facultad es la que nos dota de tanta fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mis amigos y amigas de este blog: si me eché el clavado y estoy FELIZ!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-3461855266395942738?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/3461855266395942738/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2011/03/el-clavado.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/3461855266395942738'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/3461855266395942738'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2011/03/el-clavado.html' title='El Clavado'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-zMou0iyEEz8/TZKdv4Ub9qI/AAAAAAAAAFU/L3pfn-R2OSs/s72-c/11-03-16.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-7891342487292953095</id><published>2011-01-28T15:40:00.000-08:00</published><updated>2011-01-28T15:59:12.345-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentillos/Historias/Poemillos'/><title type='text'>Hypnos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/TUNXsyQQotI/AAAAAAAAAFA/IGAJHFbosx0/s1600/hypnos-thanatos.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 250px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/TUNXsyQQotI/AAAAAAAAAFA/IGAJHFbosx0/s320/hypnos-thanatos.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5567389991275897554" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;      &lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;style&gt;@font-face {   font-family: "Times"; }p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal { margin: 0cm 0cm 0.0001pt; font-size: 12pt; font-family: "Times New Roman"; }div.Section1 { page: Secti&lt;/style&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;Hypnos, Dios griego del sueño y su hermano Thanatos,&lt;br /&gt;dios de la muerte, pintura de John William Waterhouse (1849-1917)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 200%;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:100%;"&gt;Se levanta tarde por las mañanas. Dan más de las doce y sigue tumbado en la cama, dormido, soñando, huyendo del mundo y de la realidad que tanto parece intimidarlo. Es el simple hecho de abrir los ojos cuando la luz del día lleva ya horas iluminando la habitación que a mi me perturba tanto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 200%;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:100%;"&gt;Su sueño es profundo e impenetrable. Habla en las noches. Emite ruidos, preguntas, a veces reclamos. Se levanta de la cama, camina por la casa en busca de algo. No sé de qué. Nadie los sabe, tal vez no lo sepa ni él. Se lo he preguntado obstinadamente… Su corazón está sumido en su interior, inaccesible.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 200%;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:100%;"&gt;Duerme como Hypnos en su cueva. El mundo de sus sueños es un lugar seguro, lejos de todos aquellos miedos, lejos de todos aquellos males que lo acechan. Por la mañana al despertar le duelen la espalda, las piernas y el estómago. Se alza de la cama sin haber descansado. Porque para él no existe aún el descanso, sigue pagando una cuota por algún crimen insoluto. Yo, a su lado, me pregunto qué diablos lo atormenta pero acabo siempre aceptando la frustrante realidad de no poder, de no saber ayudarlo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 200%;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:100%;"&gt;Una noche creí poder entrar en sus sueños. Me coloqué muy cerca de su cara, acariciando su cabeza y sus ojos, para penetrar ese extraño laberinto interior del que había sido excluida. Cerré los ojos imaginándome un espacio obscuro, lleno de demonios y depredadores que acosan. ¿Acaso me habré equivocado? Será ese un mundo blanco y seguro, con árboles y primavera, sol; y la luz que él no ha logrado encontrar en su vida cotidiana. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 200%;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:100%;"&gt;Duerme sin mover un solo dedo, sumido en ese sueño, en posición fetal, como un recién nacido. No se puede penetrar en su mente. De vez en cuando murmura mi nombre, más a menudo los nombres de sus hijos, de vez en cuando palabras incomprensibles. Me abraza, se abraza a mi como un oso, deslizando mi cuerpo hacia el suyo, sabiendo hasta en sus sueños, que le pertenece. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 200%;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:100%;"&gt;Despierta algunas noches con un grito atrapado en el pecho y los ojos desorbitados. A veces se aglomeran las lágrimas en sus apretados párpados. Se detiene un momento, sentado en la cama, asimilando quién sabe qué pesadilla en silencio. Yo simulo estar dormida para no interrumpir sus reflexiones, la&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;intimidad del encuentro con sus fantasmas. Se recuesta y me toca. Un pie, una mano, la parte superior de su espalda contra mi pecho… y vuelve a someterse al sueño como un prisionero vuelve a la celda, sumiso y sin resistencia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 200%;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:100%;"&gt;A veces despierto con un sobresalto desde los propios laberintos de mi inconsciente al sentir sus dos manos sobre mi espalda, empujándome hacia la orilla de la cama con tal fuerza que tengo que detenerme de la mesa de noche para no caer. Por mi mente circulan las dudas y sospecho que en el fondo, no tiene deseo alguno de compartir su cama, o al menos no conmigo. Volteo y murmuro su nombre para despertarlo apenas, lo suficiente para que me recuerde, cambie de parecer y me permita permanecer en su lecho. El ataque amaina. Retira sus manos de mi espalda y se acurruca al extremo opuesto de la cama, sumergido en sus endemoniadas fantasías. Yo respiro e intento dormir, con una mano aferrada a las sábanas por aquello de que se repita el episodio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 200%;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 200%;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:100%;"&gt;Sé que no puedo penetrar su sueño, por mucho que me acerque a su frente y a sus párpados sellados. Por mucho que su cuerpo penetre el mío. Sé que lo único que puedo hacer es abrazarlo de noche y compartir en voz baja palabras de consuelo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; line-height: 200%;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-size:100%;"&gt;Llegará un día en el que se despierte temprano, cuando la luz del día aún no se asoma. Cuando los pájaros aún duermen en sus nidos o en los tejados de los edificios citadinos. Verá la oscuridad afuera y poco a poco, con la entrada del sol por su ventana sentirá la fuerza de la vida que lo invade. Un día no necesitará dormir hasta las dos de la tarde porque el mundo de fuera se habrá convertido en uno más apetitoso que el de adentro. Porque encontrará lo que ha estado buscando desesperadamente en su inconsciente; sus sueños se lo habrán dictado. Yo no sé si aún estaré allí, del otro lado de la cama, cuando él despierte. Tal vez haya salido a caminar temprano en la oscura madrugada o tal vez me haya ido lejos tras una noche perturbadora en la que me haya expulsado por última vez de su cama. Pero espero verlo despierto, paseando por las calles con la satisfacción de quien ha viajado al sub-mundo y ha vuelto victorioso. Espero verlo despierto, gozando la vida,  pero como en todas las tragedias, existe la posibilidad de que eso nunca suceda… &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-7891342487292953095?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/7891342487292953095/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2011/01/hypnos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/7891342487292953095'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/7891342487292953095'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2011/01/hypnos.html' title='Hypnos'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/TUNXsyQQotI/AAAAAAAAAFA/IGAJHFbosx0/s72-c/hypnos-thanatos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-1220618360511078916</id><published>2011-01-23T08:40:00.001-08:00</published><updated>2011-01-28T20:22:30.477-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones/Pensamientos/Comentarios'/><title type='text'>Algo sobre ser madre...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/TT-NGcK9ddI/AAAAAAAAAEo/nTrYvWhB3rs/s1600/images.jpg"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 112px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/TT-NGcK9ddI/AAAAAAAAAEo/nTrYvWhB3rs/s200/images.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5566322806234117586" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Hay una pregunta que todas las mujeres nos hacemos por lo menos una vez en la vida: ¿quiero ser madre? Desde niña siempre pensé  no sólo que sí quería ser madre, sino que quería ser madre joven. Mi mamá tenía 42 años cuando me tuvo, 42 años de antes, de una generación en la cual a los 18 las niñas ya estaban casadas y con hijos. Mi madre se tardó, no sé porque. Tengo entendido que por un tiempo pensó que se había "quedado", hasta que conoció a mi papá y se casó.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Cuando yo tenía 13 años, al inicio de una &lt;/span&gt;adolescencia&lt;span style="font-family:georgia;"&gt; que no fue fácil (yo era una adolescente aguerrida que necesitaba buscar mi identidad a través de la rebeldía constante) mi madre ya tenía 55. Cincuenta y cinco años y absolutamente ninguna noción de como tratar a una &lt;/span&gt;chava&lt;span style="font-family:georgia;"&gt; con la que no tenía nada en común y que estaba viviendo en un mundo que ella desconocía por completo. Para agregarle obstáculos a mi pobre madre, ni siquiera vivíamos en México, en dónde ella estaba &lt;/span&gt;familiarizada&lt;span style="font-family:georgia;"&gt; con las costumbres y en dónde se manejaba aún una "moral" y tradicional manera de comportarse! Yo vivía en &lt;/span&gt;Senegal&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;, estudiaba en el liceo francés, mis &lt;/span&gt;amiguitas&lt;span style="font-family:georgia;"&gt; de 13 años estaban avanzando rápidamente en los menesteres sexuales y en la experimentación con las sustancias prohibidas, yo era la más "&lt;/span&gt;conservadora&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;" de todas, la única virgen de mi grupo, a mis inocentes trece, yo era la única que pensaba que no había que acostarse con el primero que se apareciera sino con la persona de la que uno se enamorara...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Pobre mamá, me puedo imaginar ahora lo terrible que ha de haber sido para ella mirar hacia mi y ver el enorme abismo que existía entre nosotras, que con los días se hacía cada vez más grande. Una mujer que nació en 1925, en una familia &lt;/span&gt;conservadora&lt;span style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;mexicana&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;, con un padre que no la dejó ni siquiera estudiar en la universidad porque opinaba que eso "no era para mujeres" ahora viviendo en un mundo que no entendía del todo, en el que la &lt;/span&gt;tecnología&lt;span style="font-family:georgia;"&gt; avanzaba a una velocidad  &lt;/span&gt;incontrolable&lt;span style="font-family:georgia;"&gt; con una hija que estaba creciendo en un ambiente precoz, con niñas francesas que no tenían la misma educación ni principios que ella, que tampoco entendía la forma de pensar de su madre, que la juzgaba, despreciaba su sumisión, quería ser &lt;/span&gt;completamente&lt;span style="font-family:georgia;"&gt; distinta a ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;La vida de mi madre y la mía fueron tomando direcciones &lt;/span&gt;diametralemente&lt;span style="font-family:georgia;"&gt; opuestas: conforme yo crecía y me aventuraba hacia mi propio destino, conforme yo buscaba mi &lt;/span&gt;esencia&lt;span style="font-family:georgia;"&gt; y experimentaba con la vida, mi madre se recluía más en el silencio y se aislaba cada día más, convencida de que me había perdido para siempre. Yo nunca la entendí. La juzgué más de la cuenta. Busqué la forma de alejarme de ella y lo logré. Tuvimos un &lt;/span&gt;desencuentro&lt;span style="font-family:georgia;"&gt; fatídico que nunca resolvimos, ni siquiera cuando estaba en sus últimos días porque para cuando yo logré perdonarla ya era demasiado tarde. Murió sin saber que yo había dejado atrás nuestras diferencias, murió sin saber que la quería a pesar de mi ausencia, a pesar de la indiferencia que le demostré durante tantos años.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Ahora me pregunto si quiero ser madre. Tengo cuarenta años y ya no voy a ser la "madre joven" que yo imaginaba. Pero tampoco seré como ella, porque yo sí vivo en mi tiempo. Porque el "&lt;/span&gt;gap&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;" generacional se ha hecho cada vez más pequeño, porque yo soy una mujer moderna y estoy al día y conozco los peligros, las amenazas del mundo actual. Porque yo experimenté y probé y tuve suficientes experiencias difíciles como para poder detectarlas y entender lo que enfrentan los &lt;/span&gt;chavos&lt;span style="font-family:georgia;"&gt; de hoy... Sin embargo me asusta al grado de parálisis. Me imagino a mi hija teniendo los mismos sentimientos por mi que los que tuve por mi madre y se me forma una bola en el estómago. Yo sé que todos los hijos cuestionan y juzgan a sus padres, sé que es parte del crecimiento de cualquier ser humano y que es una forma de encontrar su independencia, pero me imagino tener una hija como la que yo fui y me aterro. También me &lt;/span&gt;preocupa&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;, obviamente, que cambie mi vida. Hay una parte de mi que quiere que todo siga igual. Pero sé que de ninguna manera lo será, sin embargo eso no es lo que más me detiene... en realidad es el miedo a generar los mismos sentimientos de &lt;/span&gt;resentimiento&lt;span style="font-family:georgia;"&gt; y desprecio que yo sentí alguna vez por ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Yo aprendí, desde pequeña, que no &lt;/span&gt;había&lt;span style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;ningún&lt;span style="font-family:georgia;"&gt; mal en tener miedo, que el mal estaba en no intentar vencerlo. Y con esa filosofía he vivido mi vida entera, he vencido muchos, muchos miedos, he superado muchos muchos obstáculos. Este es uno que tengo que vencer y tiene fecha de caducidad. Si no lo enfrento pronto, me quedaré sin la oportunidad de tener hijos. Por eso, como cuando te detienes frente a una alberca llena de agua helada, dudando si entrar o no, lo mejor es &lt;/span&gt;aventarse&lt;span style="font-family:georgia;"&gt; rápidamente... hoy me estoy preparando para echarme el clavado. El tiempo dirá... no creo arrepentirme jamás, solo espero tener más suerte y que la nueva generación no me agarre desprevenida y me revuelque como la mía revolcó a mi mamá... &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-1220618360511078916?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/1220618360511078916/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2011/01/algo-sobre-ser-madre.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/1220618360511078916'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/1220618360511078916'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2011/01/algo-sobre-ser-madre.html' title='Algo sobre ser madre...'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/TT-NGcK9ddI/AAAAAAAAAEo/nTrYvWhB3rs/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-767743746541059970</id><published>2011-01-22T09:23:00.000-08:00</published><updated>2011-01-28T20:23:03.130-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones/Pensamientos/Comentarios'/><title type='text'>Contemplación...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/TTtMLjmXhRI/AAAAAAAAAEc/XuuLsnqs-50/s1600/Photo%2Bon%2B2011-01-22%2Bat%2B15.20.jpg"&gt;&lt;img style="float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/TTtMLjmXhRI/AAAAAAAAAEc/XuuLsnqs-50/s320/Photo%2Bon%2B2011-01-22%2Bat%2B15.20.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5565125525964817682" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;"La contemplación es el estado espiritual que aparece en el ser humano cuando practica el silencio mental"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div face="trebuchet ms" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;De vez en cuando, sobre todo después de temporadas muy activas, después de terminar la filmación de una película como ahora, me sobrecoge la necesidad de permanecer en silencio, de contemplar la vida sin mover un dedo. Primero paso por un proceso de "descompresión", en el que la mente me bombardea de ideas de cómo debí de haber hecho las cosas, de los errores que cometí, la ansiedad que tuve que suprimir para seguir funcionando todos los días, me atrapa y me paraliza, me da insomnio, como más de lo necesario, me cuesta trabajo concentrarme... pero cuando pasan esos días de angustia y de re-adaptación a una rutina más tranquila, entro en un estado de contemplación. Sigo evaluándome, escudriñando, cuestionando todo, pero ahora con la calma y serenidad de la distancia. Amanezco no con ganas de salir corriendo ni de hundirme en las sábanas de mi cama, sino con ganas de tomar asiento en el balcón de mi casa y mirar la calle, escuchar los ruidos que me rodean, poner una ópera a todo volumen y simplemente estar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis trashumancias siguen. Una vida de cambios de casa, de paises, de escuela, de amigos se transformó en una vida en la que cada proyecto trae distintos temas, socios, colaboradores, retos y hasta nuevos amigos. Cada vez que me sumerjo en un nuevo proyecto descubro que mis trashumancias no han terminado. Que seguiré siendo una nómada de la vida, aunque ya tenga un lugar fijo en dónde vivir, continúo en el cambio constante, en el movimiento que ha caracterizado mi vida y sin el cual, creo que moriría. Un día llega a mi escritorio una historia y si me gusta es el comienzo de una aventura. Cada historia que cuento, deja algo en mi que me marcará y me cambiará para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay momentos para ver hacía el pasado, momentos para ver hacía el futuro y momentos de quietud en los que sólo se vive el instante presente y se siente como pasa la vida  segundo a segundo y se disfruta hasta lo más insignificante. Hoy estoy recuperando esa quietud después de la tormenta y cómo agradezco poder detenerme. Hoy, aquí, sentada en mi sillón color mostaza, frente a la puerta abierta que da al balcón de mi departamento, descalza, sola y en silencio... siento como la ligera y fresca brisa hace enchinar un poco los vellos de mis brazos, sin frío, agradablemente y me doy cuenta de lo mucho que me gusta mi vida. Acepto que es una vida de inestabilidad, de riesgos financieros, de apostarle todo a una idea sin garantías, una vida que a veces no me permite el tiempo para estar en casa, pasear con el perro ver a la familia... pero es la vida que escogí y con la que soné, es la vida llena de trashumancias, de retos, de aventuras que me imaginé desde pequeña y que forjé. Me pregunto a veces, cómo sería si tuviera un empleo fijo, con un horario normal, si me tuviera que despertar todos los días a la misma hora para ir a la misma oficina y ver a la misma gente. Me atrae la idea de cobrar la misma cantidad cada mes y poder hacer planes, de algo, ¡de lo que sea!&lt;br /&gt;A veces me dan ganas de tirar la toalla y echar a la basura todo lo que he construido a cambio de un poquito de estabilidad, a cambio de no sentir esa angustia que llega a mí cuando termino un proyecto porque no hay absolutamente nada que me garantice que voy a tener ingresos en los meses que le siguen... nada más que mi propia insistencia, mi disciplina que tanto me falla, la perseverancia que a veces no encuentro... A veces me gustaría solamente trabajar para cobrar un cheque y no preocuparme porque alguien más no cobre el suyo por culpa mía, no cargar en los hombros el peso de la responsabilidad, no saber que mis decisiones pueden afectar a tantos otros y hasta determinar el éxito o fracaso de mis proyectos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...Pero luego pienso en lo privilegiada que soy al ser testigo y promotor de un mágico proceso en el que una idea pasa de la imaginación al papel, del papel a la pantalla y de la pantalla a la psique de algún espectador... al ser parte de un equipo que deja un pedacito de su ser en cada película, sea cual sea su labor...  de tener de pronto en mis manos, ahí, en unos cuantos rollos de cine o imagenes en una pantalla, algo con lo que soñamos y que construimos como arquitectos de la fantasía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento todo vale la pena, las dudas se disipan y vuelvo a la contemplación, cierro el círculo y entiendo porque hago lo que hago y sobre todo porque nunca lo dejaré de hacer...  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-767743746541059970?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/767743746541059970/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2011/01/contemplacion.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/767743746541059970'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/767743746541059970'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2011/01/contemplacion.html' title='Contemplación...'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/TTtMLjmXhRI/AAAAAAAAAEc/XuuLsnqs-50/s72-c/Photo%2Bon%2B2011-01-22%2Bat%2B15.20.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-5352375383960045493</id><published>2011-01-16T08:45:00.000-08:00</published><updated>2011-01-28T20:23:03.130-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones/Pensamientos/Comentarios'/><title type='text'>Anger</title><content type='html'>"Holding on to anger is like grasping a hot coal with the intent of throwing it at someone else; you are the one who gets burned.” - Cita Budista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo odios que han quedado en mi ser como un carbón ardiente y siguen quemando mi corazón cada día. A veces se vuelven a incendiar con el recuerdo de las experiencias que los crearon y lastiman como si hubieran sucedido ayer... quiero deshacerme de esos carbones, apagarlos, desecharlos para siempre. A veces pienso que ya no están, que todos los sentimientos están superados, que soy libre por fin... pero escucho nombrar a alguien, vivo una experiencia que se asemeja al pasado y me doy cuenta que no voy a ser libre, que no voy a estar completamente en paz hasta que me saque esto de mi interior!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué puedo hacer? -me pregunto. ¿Se trata de perdonar? Y ¿cómo puedo perdonar? ¿Cómo me perdono a mi misma y a otros? ¿Tengo que hablarlo con las personas que me hicieron el daño? ¿o me lo guardo?¿Lo escribo en una carta y la quemo? ¡La verdad lo he intentado todo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El odio, el rencor, el resentimiento son sentimientos que se adhieren a las fibras más profundas de tu ser. Sirven para que no cometas los mismo errores. Pero pasa el tiempo y en vez de ser una ayuda se vuelven como una pesada cruz que cargas a dónde vayas. Te acompañan y te advierten y te amenazan siempre que estás a punto de confiar en alguien y te mantienen aislada de todos... creen que te están protegiendo pero en realidad te están manteniendo sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero ser una persona que no sabe confiar, porque la confianza es el amalgama de toda relación humana. Sin embargo cualquier indicio de traición me desata las dudas y hace arder esos carbones. Tal vez no lo he perdonado. Tal vez nunca pueda perdonar. Pero, por dios, si alguien tiene una receta para esta situación, ¡por favor compártanla conmigo!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-5352375383960045493?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/5352375383960045493/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2011/01/anger.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/5352375383960045493'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/5352375383960045493'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2011/01/anger.html' title='Anger'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-819555030046159637</id><published>2011-01-02T20:45:00.000-08:00</published><updated>2011-01-28T20:24:04.270-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Anécdotas'/><title type='text'>20 Grados bajo cero</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/TSFYeusF8jI/AAAAAAAAAEM/zPgRTURGaKg/s1600/images-2.jpg"&gt;&lt;img style="float: right; margin: 0pt 0pt 10px 10px; cursor: pointer; width: 133px; height: 160px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/TSFYeusF8jI/AAAAAAAAAEM/zPgRTURGaKg/s200/images-2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5557820700104192562" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hoy, platicando con mi papá, recordé el frío de Moscú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi mamá me preparaba para salir:  tres capas de ropa interior, camisa, sweater, chaleco y encima ese abrigo de piel negro (en esa época no era políticamente incorrecto usar abrigos de piel, sorry...), grueso, tan grueso, que para cuando estaba lista para salir de casa y jugar en la nieve, no podía mover los brazos. Imagínense, tenía 5 o 6 años, con un abrigo que pesaba más que yo. Mis brazos a los lados estirados no se podían doblar dado el grosor del abrigo, me tenía que doblar en dos y de ladito para poder alcanzar la nieve y aventar una bolita. En la cabeza una "chapka" , gorra de piel cuadrada con cubre orejas que solo dejaba expuestos mis cachetes, ojos, boca y nariz, bufanda larga que le daba por lo menos dos vueltas a mi cuello, pantalones sobre mayas y botas sobre pantalones. Parecía un osito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero como me gustaba porque sabía que vestirme así significaba que iría al parque a jugar con la nieve y no importaba a cuantos grados bajo cero estábamos, eso era lo único que yo quería hacer!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-819555030046159637?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/819555030046159637/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2011/01/20-grados-bajo-cero.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/819555030046159637'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/819555030046159637'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2011/01/20-grados-bajo-cero.html' title='20 Grados bajo cero'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/TSFYeusF8jI/AAAAAAAAAEM/zPgRTURGaKg/s72-c/images-2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-5192264736197608143</id><published>2011-01-01T18:47:00.001-08:00</published><updated>2011-01-28T20:23:03.130-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones/Pensamientos/Comentarios'/><title type='text'>2011</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/TR_zEeec7jI/AAAAAAAAAD0/bk8WmQqbrkE/s1600/Ale.JPG"&gt;&lt;img style="float: left; margin: 0pt 10px 10px 0pt; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/TR_zEeec7jI/AAAAAAAAAD0/bk8WmQqbrkE/s320/Ale.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5557427723424296498" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;Ayer me preguntaba si todos tenemos algún ritual de año nuevo, que es nuestro y que no compartimos con nadie. Supongo que para algunos parece trillado escribir en alguna parte los propósitos de año nuevo, pero creo que en el fondo todos albergamos alguna esperanza secreta para el año que sigue: tal vez algunos no quieren que acabe el año en curso porque para ellos fue un año maravilloso y no creen que se pueda repetir, para otros todo lo contrario, es el fin de algo y hay una luz al frente, un nuevo camino por delante, otros simplemente desean cambiar algo de sus vida y ven en el año nuevo una oportunidad para proponérselo... yo si tengo un pequeño ritual que he llevado a cabo desde hace muchos años. Desde muy chica mantenía un diario por año y siempre empezaba el año con un cuaderno nuevo, con una página que general mente empezaba por "Este año, voy a hacer esto o lo otro... o voy a tratar de cambiar de esta u otra forma..."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;El año pasado no escribí casi en todo el año. Fue algo muy extraño para mi, porque cuando no he estado escribiendo cuentos, o guiones o este blog, como mínimo escribía en mi diario. Pero es que este año fue uno lleno de sorpresas y retos y aunque normalemente, ese sería un motivo aún más fuerte para ponerme a escribir y documentarlo de alguna forma, este año no tuve el tiempo ni la paciencia para hacerlo. Pero ahora al ver todo lo que sucedió y los cambios gigantescos que hubo en mi vida, me doy claramente cuenta del ciclo en el que vivimos todos. Como lo dice el IChing, hay momentos para contemplar y luego momentos para crear y no son simultáneos, el uno interfiere con el otro. Así que a veces cuando estamos tomando acción en nuestras vidas, tenemos que vivir en el presente y olvidar la contemplación, la remembranza, la revisión del pasado... &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;Ayer cerré el año contemplando este último año y medio en el que hubo tanta transformación. Me miré con dureza en el espejo y vi muchas cosas que no me agradaron del todo. Enfrenté algunos demonios que siguen acosando mi sueño, vi los errores cometidos, y vi un corazón que aún necesita liberarse de muchos resentimientos antes de poder estar completamente libre y entero. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;Me he esforzado por ser una persona justa, por hacer las cosas bien y ser lo más congruente posible con mis ideologías y mi filosofía pero de alguna forma uno siempre se desvía un poco del camino, a veces mucho. Supongo que eso es parte de la vida, ir buscando ser lo más cercano a la persona que uno desea ser. Saber que se vive lo que se predica. No hacerle a los demás aquello que a uno no le gustaría que le hicieran.  Cada vez que uno aprende algo nuevo, se da cuenta que hay tanto, tanto más por aprender! Cada peldaño que uno sube, nos hace ver todo lo que nos falta por delante. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;Este año quiero hacer cambios internos para los cuales ya creo estar lista. Quiero dejar atrás el pasado y quiero construir mi futuro. Nunca me había puesto a pensar en la construcción de un futuro (tal vez sea la edad) y no hablo de un futuro laboral, hablo de la vejez, de llegar a edad madura rodeada de gente amada, de saber que lo que hice lo hice apasionadamente y que aunque no siempre haya hecho lo correcto, siempre haya creído, confiado, en el momento en que lo hice que era lo correcto. Quiero construir un futuro en el que ya no tenga rencores por mis enemigos, en que las cosas que me han hecho daño a lo largo del camino, sean ya solo experiencia, vivencia, y no algo que cargo sobre mis hombros y que tiñe todas mis acciones con su recuerdo. Quiero aprender a escuchar más y a hablar menos, porque la vida me ha enseñado, que no sirve de nada escucharse a si mismo y que eso nos impide echuchar a otros...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;Quiero confiar en la gente que está a mi alrededor. En la gente cercana, que me quiere y a quien quiero, confiar como se confía cuando uno es niño. Porque a lo largo del camino, eso es lo primero que se pierde y eso aisla y separa. Quiero aprender a separar las diferentes áreas de mi vida para evitar la confusión emocional. Quiero volver a la vida, después de estos últimos años de "retiro" (que no niego que eran definitivamente necesarios) y sacarle todo el jugo que pueda. Quiero ver a mis amigos y disfrutar de su presencia, decir siempre lo que pienso y sobre todo, decirles siempre lo que siento por ellos. Quiero buscar construir una familia junto con el amor de mi vida y disfrutar y aprovechar el tiempo con la familia que ya tengo. Quiero darle el tiempo necesario a mis amistades, porque no pueden pasar más años sin vernos, sobre todo si vivimos en la misma ciudad. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;En fin, si enumerara todas las cosas que quiero hacer y que quiero lograr este año, no acabaría nunca. Aquí solo quiero decir que agradezco estar viva y que todos los días despierto con ganas de crecer y de aprender y de querer. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:lucida grande;"&gt;Gracias por ser parte de mi vida y Feliz Año Nuevo!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-5192264736197608143?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/5192264736197608143/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2011/01/2011.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/5192264736197608143'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/5192264736197608143'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2011/01/2011.html' title='2011'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/TR_zEeec7jI/AAAAAAAAAD0/bk8WmQqbrkE/s72-c/Ale.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-5188437893472301283</id><published>2010-10-05T17:08:00.000-07:00</published><updated>2011-01-28T20:23:03.131-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones/Pensamientos/Comentarios'/><title type='text'>Prometo volver</title><content type='html'>Me estoy dando cuenta que hace más de un año y de muchos muchos cambios en mi vida, que no escribo aquí... prometo volver pronto... ya se me están acumulando las nuevas trashumancias...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-5188437893472301283?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/5188437893472301283/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2010/10/prometo-volver.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/5188437893472301283'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/5188437893472301283'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2010/10/prometo-volver.html' title='Prometo volver'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-3114770632500074789</id><published>2009-09-19T22:22:00.000-07:00</published><updated>2011-01-28T20:23:03.250-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones/Pensamientos/Comentarios'/><title type='text'>Anni Blu</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Me fui a Tepoztlan, terminé el guión, lo entregué... y... gané!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy muy feliz. Siento que gané una batalla contra mi misma, contra mis demonios, contra mis miedos y mis inseguridades. No es que ganar un concurso te convierta en escritor ni mucho menos pero si es un aliciente. Ya estoy empezando con la historia que sigue, con confianza y permitiendo que las ideas fluyan sin censura, sin limitarlas, sin detenerme con esas dudas que antes no me dejaban continuar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y con Anni Blu, estoy comenzando el maravilloso proceso en el que las palabras y las ideas pasan del papel a la pantalla y sé que me esperan un par de años de arduo pero muy satisfactorio trabajo, que espero, en un tiempo no muy lejano, podré compartir con ustedes pero en la gran pantalla...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora volveré a mis anécdotas que abandoné por un tiempo. Hay varias que me han estado dando lata, exigiéndome que las escriba! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por hoy solo quería compartir con ustedes mi gran emoción y decirles que esta escritora de closet... ya salió!&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-3114770632500074789?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/3114770632500074789/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/09/anni-blu.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/3114770632500074789'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/3114770632500074789'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/09/anni-blu.html' title='Anni Blu'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-6119066378353483142</id><published>2009-08-15T19:21:00.001-07:00</published><updated>2011-01-28T20:23:03.250-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones/Pensamientos/Comentarios'/><title type='text'>Tepoztlan</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/Sod3EZdWXoI/AAAAAAAAADA/j84_JrVA2ao/s1600-h/tepoztlan2.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/Sod3EZdWXoI/AAAAAAAAADA/j84_JrVA2ao/s320/tepoztlan2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5370391998099775106" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Les debo una disculpa a aquellos que me leen, que han buscado una nueva entrada y que no la han encontrado desde hace tanto tiempo! Por una parte he estado envuelta en una vorágine laboral que me ha impedido ocuparme de mi misma, y por otra, estuve participando en el taller de guión que me gané y todo el poco tiempo que me sobraba se lo tenía que dedicar a mi guión. Ahora se ha acabado el taller, estoy en Tepoztlán y acabo de ponerle punto final a Anni Blu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me vine a refugiar a Tepoz, sola, para retomar energías. ¿Como se olvida uno de uno mismo ? Es bastante más fácil de lo que pudiera parecer. Se enfrasca uno en el día a día, en el trabajo, se estresa uno sin darse cuenta siquiera, se obsesiona uno con las tareas cotidianas, se preocupa de los asuntos financieros y de pronto, un día, se da uno cuenta que lleva varios meses sin comer bien, sin hacer ejercicio, sin hablar con los amigos, sin pasear con su perro adorado… todas esas cosas que uno debe de hacer para poder lograr lo otro.&lt;br /&gt;Me vine a un hotel-spa precioso y apartado llamado "Posada del Valle". Me costó un poco bajarme del ritmo acelerado que traía, apagar mi celular, entregarle los pendientes a mi asistente y desconectarme. Ayer que me dieron mi primer masaje, la chica me confesó que no había podido hacer gran cosa, que mi espalda había rechazado sus manos, que estaba demasiado estresada… dormí mal. Di vuelta tras vuelta, buscando una posición en la que no me doliera el cuerpo… hoy por la mañana desperté adolorida y me pregunté si había cometido un error, si volvería a casa más lastimada que curada. Pero a las 10 de la mañana, me metí a un temazcal y supe que estaba en el lugar correcto! El temazcal me asustaba, había escuchado hablar de esta terapia ancestral y pense que me volvería loca en la oscuridad y claustrofóbica cabina de barro… sin embargo, gracias a que lo compartí con una amiga querida, me sentó muy bien, aguanté los 40 minutos del tratamiento y salí de ahí sintiéndome despejada y renovada.&lt;br /&gt;Después del temazcal, vino un tratamiento de envoltura de barro y otro masaje. Mi cuerpo, esta vez, cooperó de maravilla!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la tarde, después de una siesta, pasee por el pueblo y al volver me puse finalmente a escribir. Creo que no hay muchas sensaciones que se pueden comparar con la euforia de haber terminado una obra. Lo he sentido ya dos veces, una vez cuando terminé mi guión Mytomanía, después de más de dos meses de despertarme cada mañana a las 5 y media y escribir varias horas, dormir, y volver a la página, comer y por la tarde corregir… y hoy, cuando terminé de plasmar todos los cambios, mayúsculos, que surgieron durante el taller, para entregar mi guión a unos posibles inversionistas la semana que viene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco más de un año, me dije a mi misma: "O empiezas escribir ya o no lo harás nunca y será algo de lo que te arrepentirás el resto de tu vida!" Abrí mi blog, metí mi guión al concurso y retomé un camino que había abandonado por muchas razones, entre ellas miedos e inseguridades. Hoy me doy permiso, al darme este mini tratamiento de spa, de sentirme orgullosa de mi misma y sobre todo, me doy la oportunidad de creer en mí y aprecio que todos estos años de leer libros sobre guionismo, de tomar cursos, de estudiar las películas que veo, han sido fructíferos y han servido de mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy a cenar una ensalada del Che y me voy a ir a cama satisfecha. Sabiendo que en efecto me falta mucho, mucho camino por recorrer, pero que, al fin, me encuentro un poquito más cerca de mis sueños.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-6119066378353483142?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/6119066378353483142/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/08/tepoztlan.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/6119066378353483142'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/6119066378353483142'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/08/tepoztlan.html' title='Tepoztlan'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/Sod3EZdWXoI/AAAAAAAAADA/j84_JrVA2ao/s72-c/tepoztlan2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-7956135734850468198</id><published>2009-06-11T20:43:00.000-07:00</published><updated>2011-01-28T20:24:15.490-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones/Pensamientos/Comentarios'/><title type='text'>Personaje</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SjHV4Ic9TpI/AAAAAAAAAC4/VMyW6LkasRc/s1600-h/images.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 86px; height: 129px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SjHV4Ic9TpI/AAAAAAAAAC4/VMyW6LkasRc/s400/images.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5346289392983821970" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;A veces siento que soy un personaje de un cuento, pero soy también el escritor de ese cuento. Observo mi vida desde fuera y voy construyendo los posibles escenarios a los que se podría enfrentar mi personaje. Luego, como personaje, me pregunto que será lo que hace que mi vida sea tan confusa y como escritor, formulo un elaborado discurso para él.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;En esos momentos, en los que soy personaje y escritor a la vez, las cosas se vuelven un poco complicadas. Aparte de la duplicidad evidente, me confunde estar dentro y fuera de las situaciones, observar y ser observado, experimentar y a la vez, ser  espectador y juez de lo experimentado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas veces mi personaje se me rebela y no actúa como yo predije, como yo le ordené. Hace de las suyas, se vuelca hacía mi con el dedo índice en alto y me manda a freír espárragos... se va completamente por su lado y no hay forma de controlarlo ni de alcanzarlo en su carrera desenfrenada. Entonces tengo que enfrentármele y  proponer una tregua, o entrar en debate, o pelearme con él descaradamente  hasta que haya una resolución al conflicto. A veces salgo vencedora, otras él se sale con la suya. Cuando lo hace, yo me siento inútil y me pregunto si realmente puedo controlar a este invento mío, que tiene vida propia y que no me hace caso alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro día mi personaje se encarreró y se tropezó con la vida y no pude ayudarle a que se levantara. Otro día, se puso a comer freneticamente porque algo en su interior le dijo que prefería ser un gordo feliz a un flaco obsesivo que nunca iba a estar realmente satisfecho con su peso y yo, no pude quitarle un solo bocadillo. Ayer, le dije que se levantara temprano para llevar a cabo una larga lista de tareas que yo le impuse, me prometió que lo haría, puso su reloj para las siete y media (la verdad es que me vi bastante sensata con la hora, yo hubiera querido que se levantara a las 6, porque al que madruga la vida le ayuda... pero bueno...). Hoy por la mañana  sonó el despertador pero mi personaje sacó una mano de las cobijas y lo apagó, refunfuñando algunas ridículas explicaciones. "¡Que cojones los tuyos! ¡Que huevos!"- Le reclamé. "¿Acaso no habíamos quedado que te despertarías temprano? ¿Que tenías muchas cosas que hacer? ¿Que había que ir al gimnasio y luego a arreglar esos papeles que llevamos dejando a un lado no sé cuanto tiempo?" Ni siquiera me contestó. Se volteó hacía el otro lado, hacía el lado al que no da el sol, y se quedó en la cama dormido hasta las 10. Claro, esta tarde, cuando se le habían acumulado cuatrocientas cincuenta y nueve cosas y que no se daba abasto con el cúmulo de trabajo, me reclamaba: "¿¿Por qué no me despertaste??" y se sentía fatal, sentía que no tenía voluntad propia mientras que yo pensaba: "¿Tú? ¿¿No tener voluntad propia?? ¡Si no la tuvieras TODO sería más fácil!"&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-7956135734850468198?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/7956135734850468198/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/06/personaje.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/7956135734850468198'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/7956135734850468198'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/06/personaje.html' title='Personaje'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SjHV4Ic9TpI/AAAAAAAAAC4/VMyW6LkasRc/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-5267192150031176341</id><published>2009-05-13T08:28:00.000-07:00</published><updated>2009-05-13T09:23:41.783-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones/Pensamientos/Comentarios'/><title type='text'>Crisis</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgrzLkZqQuI/AAAAAAAAACg/Ieo0VLOJmAM/s1600-h/crisis.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 238px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgrzLkZqQuI/AAAAAAAAACg/Ieo0VLOJmAM/s320/crisis.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5335344088649188066" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153); font-family: lucida grande;"&gt;No es que haya estado viviendo precisamente en el pasado, pero en este blog me he dedicado principalmente a relatar los recuerdos ya lejanos de mi adolescencia y mi infancia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div  style="text-align: justify; color: rgb(0, 0, 153); font-family: lucida grande;font-family:lucida grande;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;Hoy, sin embargo, no puedo comentar más que el presente. Ese que estoy viviendo día a día con una angustia que me carcome y que solo el ejercicio logra mitigar por unas cuantas horas al día. En más de diez años de vida laborar no había pasado por un momento tan duro. En este año, he filmado dos días de comercial (contra un promedio de cuatro al mes que filmé el año pasado), presupuestado un par de películas y ya, nada más. Estoy en serios aprietos económicos. Me duele aceptarlo porque me hace sentir perdedora, me hace pensar que estoy fracasando y no hay nada que me haga sentir peor que eso. Pero también entiendo que es una situación generalizada así que trato de sobrellevar el día a día manteniendo el animo lo más alto que puedo dadas las circunstancias....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es curioso como en este momento que era para mi uno de los más importantes de mi vida, justamente porque este año me propuse comenzar realmente a trabajar para mi, conseguir fondos para mis películas, buscar mi propio camino, dejar de ser empleada y empezar a generar proyectos en vez de solo participar en los de otros, la vida está realmente poniendo a prueba mis límites, mi dedicación, mi entrega, mi disciplina. Despierto cada día con angustia al ver que el teléfono no ha sonado, que no hay recado de que me comunique con las casas productoras que me contratan y que al contrario, hay pendientes que solo dependen de mi y de nadie más y que a veces no tengo la fuerza para llevar a cabo. No sé si fue el año correcto para dar este paso, lo único que sé es que me está cargando la chin…a.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me mantiene a flote este blog, los avances que he hecho con mi escritura (el taller de cine), y los proyectos que prometen concretarse este año, pero ¿que hago con esta mente mía que no necesita gran provocación para hostigarme? ¿Qué hago con la sensación de fatalidad y fracaso que no puedo sacudir? ¿Qué hago con el presente y la sensación de que esto no va a mejorar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trato de hacer planes todos los días, como si estuviera trabajando, organizar mi día leyendo guiones que me han pasado, escribiendo, estudiando, haciendo cita tras cita con empresas que posiblemente me den dinero para mis proyectos... algunos días lo logro... otros me quedo paralizada en mi depresión, completamente abandonada a ella, dejándome llevar por el ocio y por la obnubilación mental, comiendo de más, viendo demasiada televisión, jugando juegos en la computadora... Trato, he tratado, de mantener una estricta disciplina de ejercicio y de dieta, para que eso me sostenga, porque creo que la disciplina es más necesaria en estos momentos que en los momentos de más actividad… pero confieso que no lo logro todos los días, y cada día que fracaso, me siento un poco peor que el día anterior!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso si, siempre hay lecciones, en todos los momentos dificiles de la vida hay algo que aprender: lo primero que me viene a la mente es ahorrar. Esto de vivir al día y de confiar en nuestra buena fortuna, me ha venido a morder el culito (bite in the ass, como dicen los gringos!). Cuando nos va bien, confiamos en que siempre será así... y pues no, la vida trae sorpresas como ésta y hay que estar preparado. ¡Lo sé, papá, me lo dijiste tantas veces! Quien iba a pensar que después del año pasado, en el que me compré mi depa, en el que no había mes que no rebasara mis expectativas monetarias, hoy estaría así!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra cosa que me esta perjudicando es la retirada que emprendí hace varios años del mundo social. Cuando dejé de reventar, hace ya más de cuarto años, me retiré del mundo. Dejé de circular en los eventos y reuniones de mis colegas, dejé las relaciones públicas y ahora eso también lo necesito. Por que uno necesita a la gente al fin de cuentas. No solo a sus amigos, que ahí están y estarán. Sino a la gente que conoces un día en un evento y que puede resultar el futuro inversionista de tu proyecto. Esto del cine, no se hace solo, no se hace desde la habitación en la que estás recluida &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;escribiendo, ni desde la sala vacía de tu casa.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;En fin, necesitaba ventilar un poco esta desesperación que me sofoca y compartirla con ustedes. Al fin de cuentas tengo un techo y comida, mucho más de lo que tienen algunos. No es queja, es solo expresión. No soy una víctima, soy solo yo, pagando los errores del pasado y plasmándolos en este espacio, para que de algo sirva mi experiencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-5267192150031176341?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/5267192150031176341/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/05/crisis.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/5267192150031176341'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/5267192150031176341'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/05/crisis.html' title='Crisis'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgrzLkZqQuI/AAAAAAAAACg/Ieo0VLOJmAM/s72-c/crisis.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-7426669691936141841</id><published>2009-05-07T17:24:00.000-07:00</published><updated>2009-05-07T20:56:55.707-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Anécdotas'/><title type='text'>PROHIBIDO OLVIDAR</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Hoy me dispuse a seguir con las historias del internado, pero se me atrevesó un recuerdo que voy a tener que relatarles... Me acordé del día que nos llegó una carta fatídica.  Era un día normal en Malinalco, en la casa en la que pasábamos los fines de semana con mis papás, era cerca de día de muertos y yo estaba preparando un altarcito para mi abuelo que había fallecido meses antes. Mi madre y mi padre me llamaron a la sala. Yo acudí sin predisposiciones, sin saber que lo que mi iban a decir me afectaría como lo hizo. Estaban los dos sentados y se miraban de una manera especial que reconocí de inmediato: era la misma mirada que tuvieron cuando me avisaron que mi perro se había salido del jardín y que no lo encontraban o de la vez que llegué de la escuela y me dijeron que mi abuelito adorado había sufrido un ataque al corazón, era la mirada de unos padres que saben que lo que van a decir va a provocar en su hija un dolor inmenso, inconmensurable y que ellos no podrán hacer absolutamente nada al respecto.&lt;br /&gt;Me pidieron que me sentara y comenzaron por enseñarme, de lejos, una carta que había llegado de Portugal. Mi piel se puso chinita porque aunque no estaba segura de lo que me iban a decir, presentía que tenía que ver con un amigo querido que conocí en Senegal. Diogo era mayor que yo, mucho mayor para esas edades, yo tenía trece y el como diez y ocho. El era el hijo del embajador de Portugal en Senegal y fue mi primer amigo. Mi primer amigo hombre, o en realidad, el primer hombre (aunque aún era un joven) que fue mi amigo. Diogo no era guapo, puede que hasta lo consideraran feo y era muy rebelde. Le gustaban las motos y aunque en esas épocas yo no sabía mucho al respecto, supongo ahora que pienso en ello, que bebía mucho y se drogaba, era muy reventado y temperamental. El vivía en Portugal con sus hermanas mayores, venía al Senegal en verano a pasar las vacaciones con sus padres porque ahí podían controlarlo un poco más. En las cenas diplomáticas, en los cócteles a los que estábamos obligados a asistir mi hermano y yo, Diogo y yo nos sentábamos juntos y platicábamos. El me tomaba en serio., me escuchaba. Le contaba las anécdotas de la escuela, mis inquietudes, le podía hacer preguntas acerca de los temas que yo quisiera y Diogo me las contestaba todas. Nos burlábamos de los adultos, hacíamos chistes que solo a nosotros dos nos daban risa, algunas veces me daba una probadita de su whisky que me parecía asqueroso y se  reía de mi reacción. A veces, a escondidas, me subía en su moto y nos íbamos a dar vueltas por la "corniche", la cornisa que rodeaba la ciudad de Dakar.&lt;br /&gt;Los adultos hablaban de Diogo con preocupación. Era un adolescente "problema". A veces alcanzaba a escucharlos hablar y siempre se lamentaban por sus padres, por todo lo que él les hacía, por lo que tenían que pasar y por lo que sufrían por su culpa.&lt;br /&gt;Tal vez era en verdad un chico con problemas, egoísta, al que solo le importaba su propio bienestar y que causaba problemas a todos los que lo rodeaban, pero era mi amigo. Yo no tenía otros amigos hombres, como ya lo he mencionado, era muy tímida, pero con él, no sé porque, era más fácil desenvolverme. Teníamos algo en común, algo que solamente tenemos en común los hijos de diplomáticos: sabemos lo que es viajar, sabemos el significado del cambio, de tener que adaptarse a lugares y gente nueva, de dejar gente atrás. Teníamos en común una rebeldía ante la autoridad (aunque en mí, a penas se asomaba), ambos teníamos una visión del mundo un poco sombría y pesimista, ambos nos preguntábamos cuales eran nuestros límites y de que forma podríamos llegar a rebasarlos… Nunca hubo nada entre nosotros y eso era lo más lindo y especial. Era una relación platónica, inocente, amistosa… Me pregunto: si en veradad era un chico tan "malo", que todos juzgaban tanto, como podía haber sido tan respetuoso y cariñoso con una niña de trece años como yo… tal vez era simplemente un adolescente, incomprendido, como todos lo fuimos alguna vez, como lo sería yo, unos años más tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La carta decía que Diogo había muerto (ha de haber tenido 24 o 25 años).  Creo que en un accidente de moto, digo creo, porque desde el momento en el que me lo anunciaron no pude pensar en nada más que en los recuerdos que me invadían torrencialmente y que en las ganas de llorar que me asaltaban.&lt;br /&gt;Creo que lo que más me dolía era saber que a ese amigo que quise tanto, hacía más de ocho años que no lo veía, que no sabía nada de él. ¿Como pude haber estado tan cerca de alguien y luego  estar tan lejos que solo supe de él por la noticia de su muerte? Pensé en todos los amigos que he dejado atrás en tantos años de trashumancia. Mis amigas de Londres, Luciana de Senegal, mis "hermanitos" de Arabia Saudita... con ninguno mantengo contacto. Ahora, con el mail y el facebook, no hay forma de que uno se aleje demasiado de la gente que quiere, pero cuando yo era niña, nos escribíamos los primeros meses de separación y luego, poco a poco, las cartas  llegaban más y más espaciadas, hasta que un día dejaban de llegar. Que triste saber de alguien por tan mala noticia. Que triste es dejar que la gente se aleje. Que triste es que se rompan esos lazos únicos que hacemos con la gente en distintos momentos de nuestras vidas y que significan tanto, que dejan una huella tan fuerte en nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me fui a mi habitación y me puse a escribir. Le escribí este texto/cuento que comparto hoy con ustedes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;         15/4/93.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;¿En dónde estarás?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;    Un día me llegó una carta. Me dijo que tu habías muerto. Salí corriendo a buscarte por la calle. Salí corriendo y desesperada dispuesta a encontrarte en cualquier semáforo o bajo cualquier portal. Recorrí todo nuestro pueblo y no te hallé. Tu no estabas ni en la cantina en la que solíamos vagar, ni en la sala silenciosa del cine, ni escondido en nuestro lugar secreto. No estabas en ningún coche, ni con la policía, ni en un parque solitario. No te encontrabas detrás de las paredes, ni bajo los pisos, ni entre las escaleras. Entonces fui a buscarte a una iglesia, y ahí no estabas tampoco. Había flores que olían a descanso y velas enfurecidas, pero ni un rastro de ti.&lt;br /&gt;  Salí de ahí sin fuerzas, decepcionada. No tenía nada que decir, nada que contar. No te encontraba y mi búsqueda era tan desesperada que miré al cielo. Me pregunté si quizás ahí te encontraría. Quise gritarte con todas mis fuerzas que te extraño.&lt;br /&gt;  Me fui a mi casa entristecida. Lloré la noche entera. Pero en la madrugada me despertó un recuerdo. A ese le siguió otro y luego otro más. Luego los recuerdos me rodaron por las mejillas y cabalgaron en mi cama. Se multiplicaron y llenaron todo el cuarto. Abrieron la puerta y fueron danzando por mi casa. Yo los acompañé. Danzamos toda la mañana y salimos a brincar por la calle, los recuerdos y yo. Eran seres extraños, viejos amigos y juegos de niño. Eran admiración y cariño, amores platónicos y travesuras. Eran playa y vacaciones y tiempo, sobre todo tiempo.&lt;br /&gt;  Bailamos y bailamos hasta tarde. Y tengo que admitir que no todo fue alegría. Algunas danzas me convertían en sonrisa y otras en lluvia. A la tercera noche los recuerdos me llevaron a mi cama y me besaron. Y yo ya no salí corriendo por la calle a buscarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Ahora, de vez en cuando, me visitan y danzamos juntos por la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Ahora, salgo a la calle, a nuestro sitio secreto o a la cantina y sonrío. Porque ya no tengo que buscarte, porque cuando quiero bailo con los recuerdos y contigo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Para Diogo, con mucho amor, por siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Se acerca el día de las madres y será el primero sin ella. Hoy me invaden los recuerdos de todas las personas que ya no están, los que han muerto como Diogo y Stefano, los que simplemente se alejaron de mi vida y aquellos a los que la vida nos separó. Hoy sé que lo que nos queda son los recuerdos y que hay que atesorarlos como lo más preciado porque si los dejamos ir, nos quedamos sin nada. Hoy sé que está prohibido olvidar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-7426669691936141841?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/7426669691936141841/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/05/prohibido-olvidar.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/7426669691936141841'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/7426669691936141841'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/05/prohibido-olvidar.html' title='PROHIBIDO OLVIDAR'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-5009569875309600573</id><published>2009-05-05T00:27:00.001-07:00</published><updated>2009-05-07T20:57:02.558-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Anécdotas'/><title type='text'>La Primera Impresión</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms; color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Mis papás se fueron de la escuela a las 5 de la tarde. Intercambiamos promesas de escribirnos seguido, me hablarían todos los domingos y yo haría todo por sacar buenas calificaciones. Nos despedimos cariñosamente, mamá echó unas cuantas lágrimas y se fueron.  A decir verdad , en ese momento, yo solo pensaba en comenzar mi aventura, no recuerdo ni cómo se fueron, si a pie o en coche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entré a mi cuarto y comencé a desempacar. No habían llegado mis compañeras todavía. Yo había escogido la cama de la esquina, una que estaba empotrada en la pared, y que de alguna manera me parecía más privada. Sentí una emoción nueva al sacar mis artículos de limpieza y colocarlos en las repisas designadas para ese uso, era anticipación mezclada con nerviosismo. Un revoloteo en el estomago me tomó por sorpresa. Me sentía ansiosa por conocer a mis nuevas compañeras y  no pensaba en mis padres que se dirigían a Lausanne a tomar un vuelo que los llevaría a Arabia Saudita, lejos, muy lejos de mi. Me sentí muy adulta, muy independiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vesna llegó primero y desde que la vi me cayó bien. Era Austriaca, de ojos azules muy grandes, tenía una cabellera negra lacia, gruesa y brillosa, que le llegaba arriba de los hombros. Era  muy bonita, más o menos de mi estatura y hablaba en inglés. Ella iría a la sección americana del colegio que se dividía en dos, yo a la sección francesa. Los papás de Vesna estaban divorciados así que su padre fue quien la había acompañado, solo. Ella escogió la cama que estaba cerca del balcón, que era realmente la mejor, por la vista, pero a mi siempre me habían gustado los recovecos, los escondites, las covachas. No sé, creo que, siendo de naturaleza tímida, en ellos me sentía más segura, menos expuesta.&lt;br /&gt;Vesna y yo nos saludamos cordialmente, y seguimos cada una preparando la habitación para nuestra larga estancia. No pensé que me sentiría así, pero me estaba asustando más con cada minuto que pasaba. Pensé que estar lejos de casa no me afectaría, pero me daba cuenta que tenía miedo de estar sola. Por un momento quise hablarle a mis padres, decirles que me había arrepentido, que por favor regresaran por mi y me llevaran a casa, pero sabía que no era una opción. Así que seguí sacando mi ropa con cuidado, doblando las blusas, colgando los pantalones y mirando de reojo a esa niña con la que tendría que cohabitar durante el siguiente año, pasara lo que pasara...&lt;br /&gt;Vesna y yo permanecimos así, en silencio, guardando nuestras cosas, durante más de una hora, hasta que se abrió la puerta de golpe y entró Vito. Vito, Victoria, irrumpió en la habitación con la confianza y tosquedad que la caracterizaban. Ella tenía el cabello rubio y largo, era alta y fornida. No estaba gorda, en realidad era de huesos grandes, tosca, un poco masculina pero atractiva. Entró como una ráfaga y se presentó con una enorme sonrisa, que me pareció un poco forzada. "Yo me llamo Vito" dijo, en español, sacando la mano al frente, casi empujándola hacía mi. Era Madrileña y hablaba muy mal inglés. Había sido internada para estudiar el idioma. Yo me presenté también, pero mientras lo hacía, me percataba de que mi voz estaba saliendo mucho más queda de lo normal. "Tía" me dijo Vito con un tono que en ese momento me pareció intimidante y hasta violento,  "habla más fuerte que no te escucho!"  y se rió ligeramente. Sé que me sonrojé y por mi mente pasó algo terrible: todo esto me había agarrado desprevenida y no había logrado dar la impresión que yo quería. Yo había planeado estar tranquila, nada nerviosa, reaccionar de manera muy suelta y desfachatada, saludar con serenidad, con confianza en mi misma, con voz fuerte y segura, mostrando todas las características  que yo consideraba necesarios para hacer amigos rápida y fácilmente, para entrar en los círculos más selectos, para ser aceptada y pertenecer al grupo al que yo quisiera pertenecer.  Pero nada había salido de esa manera. Se había notado lo nerviosa que estaba, me había delatado la voz  que se había quedado atrapada en mi garganta, reusándose a salir a pesar de mis intentos, se había notado en la forma en que me quedé muda ante la inadvertida reacción de mi futura compañera de cuarto, que yo estaba aterrada, insegura, vulnerable. Lo sabía,  sería una vez más catalogada como alguien tímido, ratonesco, que se intimida fácilmente, sería excluida de los grupitos y viviría el año entero luchando contra mi misma, contra todas esas cosas que odiaba de mí,  sabía que eventualmente la  gente se burlaría de mi a mis espaldas, que no tendría amigas… luche contra las ganas de llorar que  acompañaban a todos esos pensamientos de derrota y después de unos minutos de vacilación, en una voz casi inaudible, dije "Con permiso, voy al baño" y salí corriendo de la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía dieciséis años y me encontraba adentro de uno de los baños de mi piso,  en mi nuevo internado, llorando de la vergüenza y del miedo. ¿Que iba a ser de mi? Había soñado con ese momento tantas veces, desde hacía tanto tiempo y ahora lo había echado todo a perder. En vez de meterme en mi papel, como lo había logrado en Arabia Saudita, en vez de haberme preparado para el primer encuentro con mis compañeras y haber previsto que una de ellas pudiera haber tenido una carácter tan dominante como el de Vito, en vez de haber ensayado el encuentro frente al espejo para que no me tomaran por sorpresa, me había dejado sobrecoger por la situación y ahora no había vuelta atrás. Yo sabía que una vez que había dado la impresión de ser tímida, que había mostrado mis debilidades, no había forma de recuperarme. Ya me había sucedido antes, en Senegal, ¿porque habría de ser diferente esta vez? Me quedé un largo rato ahí, en el baño, lamentándome, hasta que alguien tocó a la puerta, reclamando que llevaba rato esperando su turno. Traté de recuperar la compostura. Me sequé las lágrimas y volví con cierta derrota a la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En silencio, las tres terminamos de acomodar nuestras cosas. Vito me veía de reojo, yo hacía lo mismo, pero ninguna de las dos volvimos a intercambiar palabras. Cuando tocaron la campana para la cena, bajamos cada una por su cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el comedor, Vito se acercó a unas niñas, se abrazaron y se saludaron como viejas amigas. Se sentaron en una mesa con otras cinco chicas que  también hablaban español. Yo me senté en otra, lejos de ellas y Vesna se sentó junto a mi, creo que ella estaba tan perdida como yo, aunque aparentaba cierta serenidad. Platicamos un poco, pero  yo me había quedado con las ganas de redimirme, de cambiar la primera impresión con la que, según mis elucubraciones, se había quedado Victoria. No podía pensar en otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando terminó la cena, Mlle. Slobec tocó la campana otra vez y las niñas salieron corriendo, unas a sus recámaras, otras a la sala de la televisión. Yo vi a Vito y a sus amigas españolas salir por la puerta trasera de la casa. Las seguí, manteniendo mi distancia. Entré detrás de ellas a un pequeño cuartito en el patio, era un chaletcito de una sola habitación que alguna vez debió ser un garage y que habían convertido en el "fumoir". El fumadero. Ahí todas sacaron sus cigarros y comenzaron a intercambiar historias sobre Madrid, sobre sus novios, amigos y los conocidos que tenían en común. Yo me acomodé discretamente en una de las esquinas, observándolas.Le pedí tímidamente a una de ellas &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;un cigarro&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;. Ella me volteó a ver de reojo, dándome una rápida revisión de arriba a bajo, me pasó uno y me lo prendió, bastante amablemente. Yo no sabía fumar, no lo había hecho nunca. Traté de disimular mi tos, pero no lo logré. Después de varias escandalosas tosidas, Vito volteó a mirarme con sorpresa, una pequeña sonrisa se asomaba por la comisura de sus labios. Antes de que pudiera decirme cualquier cosa, comenté el punto: "Están fuertes estos Camels, yo normalmente fumo Malboro light…" y tosí un poquito más, tratando de recuperar mi respiración. Vito no le dio mucha importancia al asunto, me presentó con sus amigas: "Ella es Tatina, es mi roomie". Las chicas voltearon, algunas saludaron, otras me ignoraron y siguieron conversando. Yo les sonreí y saludé de la manera más despreocupada que pude. Me esperé un momento a que todas volvieran a sus asuntos y salí del fumoir, tirando inmediatamente la desagradable colilla al piso y envolviéndome en mi abrigo. El clima empezaba a refrescar. Miré al rededor: los arboles se levantaban diez, quince metros hacía el cielo, como enormes  y frondosas esculturas, las estrellas decoraban la noche limpia con su resplandor, la luna  parecía ella sola iluminar el pequeño puente que nos separaba de la calle principal del pueblo y yo, en medio de este espectáculo, no podía pensar en nada más que en volver a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...continuará...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-5009569875309600573?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/5009569875309600573/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/05/la-primera-impresion.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/5009569875309600573'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/5009569875309600573'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/05/la-primera-impresion.html' title='La Primera Impresión'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-1818381964274106783</id><published>2009-04-24T17:01:00.000-07:00</published><updated>2009-04-24T18:25:01.977-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Anécdotas'/><title type='text'>Al fin el Internado</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(0, 0, 153);font-family:trebuchet ms;" &gt;Poco a poco va uno aprendiendo que no todo es como en las películas. Es una realización triste y franca pero que sirve para poner un poco los pies sobre la tierra. Pero... en el caso de los internados, yo descubrí que algunas cosas sí son como en las películas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms; color: rgb(0, 0, 153);"&gt;&lt;br /&gt;Antes de tomar el vuelo a Suiza, en dónde mis papás me depositarían en el internado llamado "Beau Soleil" (Sol Bonito), nos enviaron una carta con todos los requisitos que había que juntar para el inicio del año escolar. Básicamente nos indicaban cuantos chones, cuantos pantalones, cuantas faldas, de que color, de que tamaño (las faldas no podían subir arriba de las rodillas, aunque si les enseñara las fotos de las niñas, no había una que usara la falda a la altura "permitida"...), que cosas estaban permitidas (una corta lista), que estaba prohibido (varias paginas) y demás indicaciones para las futuras alumnas de Sol Bonito. ¡Yo estaba extasiada! ¡Por fin se cumpliría mi sueño de vivir en un internado! Me imaginaba la complicidad con las compañeras, lo estrictos que serían los maestros, las travesuras que les haríamos y las cosas por las que estaríamos en peligro de expulsión mis futuras amigas y yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viajamos mi papá, mi mamá y una tía a la que llamábamos Mme. Chaussette (Sra. Calcetín) porque siempre estaba "puesta" para emprender con nosotros cualquier viaje o aventura. Yo estaba muy nerviosa. No de dejar a mis padres, ya que la verdad era una niña muy independiente, pero de dar una buena primera impresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy niña, con tanto viaje, aprendí que el primer día de clases es el momento más importante del año y que puede marcar tu vida para siempre. En Senegal, fui una niña muy tímida debido a que desde el primer día dí esa impresión. Bueno, no la dí, ERA una niña muy tímida y además, ¡no hablaba ni una gota de francés! Me refugié en los bancos traseros de la clase para que nadie me invitara a hablar frente a la clase, aterrada de que todos se dieran cuenta que no hablaba el idioma y se rieran de mi. Fui condenada a mi propio aislamiento. Hice amigos poco a poco, pero siempre me sentí incómoda, porque según yo, había sido catalogada y no podía sacudirme la etiqueta. Cuando me juntaba con mis amigos, que eran casi todos mayores que yo, no hablaba. Solo estaba ahí, formando parte del mobiliario, escuchándolo todo, solo para volver por las noches a mi diario y plasmar en papel todos mis pensamientos, mis reflexiones, los comentarios que no había podido compartir con nadie.&lt;br /&gt;Cuando llegué a Arabia Saudita, decidí que las cosas serían diferentes. Tuve una oportunidad que no muchos tienen, podía reinventarme. Nadie me conocía de antes, así que el primer día, en la escuela, actué de manera diferente. Actué. En verdad, me salí de mi ensimismamiento, y actué como una chica extrovertida. No fue fácil, y no sé como lo logré exactamente, pero rápidamente me hice amiga de los chicos más populares de la clase y pude compartir mis opiniones, expresar mis sentimientos, hacer chistes, ser realmente parte del grupo, no un fantasma como había sido en años anteriores…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, a unos días de aterrizar en Suiza, me prometía a mi misma no volver a cometer ningún error el primer día de clases, y dejar asentado desde ese día, que yo no era tímida y que podía pertenecer al grupo al que yo quisiera y ser completamente desinhibida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos al colegio que se enontraba en un pueblito en la montaña llamado Villars-sur-Ollon. La casa en la que viviría era un chaletcito, ubicado justo abajo de un puente, con una vista sobre las montañas que quitaba el aliento. Se llamaba "La Maison de la Harpe" y a su cargo estaba la temida Mlle. Slobec.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SfJbGzI9JtI/AAAAAAAAABg/JpeRW0J-GwQ/s1600-h/MasiondelaHarpe001.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 308px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SfJbGzI9JtI/AAAAAAAAABg/JpeRW0J-GwQ/s320/MasiondelaHarpe001.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5328421481497831122" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Por el prefijo Mlle (Señorita) se pueden imaginar que era una mujer soltera que había dedicado su vida entera a la educación de las señoritas de esta escuela y evidentemente a regañarlas, hostigarlas con sus tareas y obligaciones, acusarlas sin piedad a sus alejados padres y madres, enseñarles "buenos" modales en los momentos menos indicados y sobre todo a convertir cada minuto de sus existencias en una abrumadora pesadilla de deberes, ordenes y castigos. Igual que en las películas.&lt;br /&gt;Pero, a pesar de la Mlle, de que mis padres se irían muy lejos en unos días dejandome sola, de estar sin amigas en un país desconocido, con una bruja como guardiana, ¡yo era feliz!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis papás y yo fuimos de compras: pantalones de lana, chamarras, esquíes, botas, gorras, bufandas, guantes, shampoo... al fin estaba equipada con la larga lista y preparada para conocer a mis futuras compañeras de cuarto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entramos a la casa. Mlle Slobec saludó amablemente a mis padres con una sonrisa que hasta ellos reconocieron como hipócrita. ¡ Me están entregando con la bruja de Hansel y Gretel !, pensé. (Les juro que hasta tenía en la cara una de esas verrugas a las que no les puedes quitar la vista de encima...) En fin, subimos cuatro pisos de rústicas y  chasqueantes escaleras. Las habitaciones estaban divididas según el año que se cursaba. Las más chicas, compartiríamos habitaciones de tres camas, a las mayores les tocaban cuartos solas. A mi me tocó escoger mi cama porque las demás no habían llegado. Era bastante acogedor para un dormitorio de internado. Sobre todo porque todo era maderozo y antiguo. Mi habitación tenía un balcón desde el cual se veían las copas de los árboles… y una pequeña ventana con postigos de madera. Observé el lugar y me gustó. Teníamos un lavabo en el cuarto y unas repisas para nuestros artículos de higiene personal. Miré al rededor y pensé: ¿Quien me tocará de compañera de cuarto? - y en ese momento sentí que pasó por mi cuerpo el primer escalofrío. Sentí un pánico repentino que me dejó paralizada. No había pasado por mi mente que tal vez, como en las películas, me tocarían dos niñas insoportables, que me molestarían y se burlarían de mi, hasta que tuviera que implorarle, llorando, a la Srita Slobec que me cambiara de cuarto… Tal vez me tocarían dos niñas aburridisimas o las más odiadas de la escuela y tendría la obligación de hacerme su amiga por aquello de que compartíamos cuarto y entonces, a mi también, me odiarían todos. Pasaron por mi cabeza todos los panoramas del mundo y fue entonces que me di cuenta que esta aventura a penas iniciaba y que tal vez no sería para nada cercana a lo que yo había imaginado…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…Continuará…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-1818381964274106783?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/1818381964274106783/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/04/al-fin-el-internado.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/1818381964274106783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/1818381964274106783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/04/al-fin-el-internado.html' title='Al fin el Internado'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SfJbGzI9JtI/AAAAAAAAABg/JpeRW0J-GwQ/s72-c/MasiondelaHarpe001.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-3072088292580874980</id><published>2009-04-24T15:40:00.001-07:00</published><updated>2009-04-24T18:44:09.755-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones/Pensamientos/Comentarios'/><title type='text'>Anni Blu</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SfJHFRFH79I/AAAAAAAAABM/XkuIHIumlGs/s1600-h/AnayYo002.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 222px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SfJHFRFH79I/AAAAAAAAABM/XkuIHIumlGs/s320/AnayYo002.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5328399464942530514" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Mi sobrina tiene ahora 12 años, casi 13... pero cuando ella tenía como 4 años, decidí escribir para ella un relato llamado Anni Blu. Iban a ser muchos cuentos en los que Anni Blu viajaba por el Universo, rescatándolo del Monstruoso Exterminador Galáctico. El primer cuento, y el único que concluí, se llama Anni Blu y el Planeta Multicolor. Lo escribí en forma de novela y después en forma de guión cinematográfico. Hace ya más de 9 años!&lt;br /&gt;Este año, gracias al apoyo que he recibido de todos ustedes, he vuelto a escribir. Abrí este blog y he estado finalmente "saliendo del closet" con mi escritura. Siempre lo había dicho: SOY ESCRITORA DE CLOSET. Pero ahora que puedo compartir todo lo que escribo con ustedes, sin miedo a ser juzgada, sin miedo a las críticas destructivas que recibí en mis inicios, ahora estoy logrando rescatar aquellas historias que estaban guardadas en mi computadora y que me había atrevido a compartir con muy pocos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, hace unos meses, metí mi guión de Anni Blu a un concurso que se llama "II Taller de Largometraje Infantil" convocado por el INSTITUTO MEXICANO DE CINEMATOGRAFIA, las MUJERES EN EL CINE Y LA TELEVISIÓN, la SOCIEDAD MEXICANA DE &lt;br /&gt;DIRECTORES Y REALIZADORES AUDIOVISUALES,  la SOCIEDAD DE EXALUMNOS &lt;br /&gt;DEL CUEC y la SOCIEDAD GENERAL DE ESCRITORES DE MÉXICO. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me importaba ganar o perder, la verdad, lo importante era que finalmente me estaba atreviendo a mostrar mis trabajos y a permitir y permitirme, que la gente los estudie y los evalúe. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL viernes por la tarde me llamaron para avisarme que mi guión había sido seleccionado para el taller junto con otros diez. Es un gran paso para mi y una gran alegría! Y quería compartirla con ustedes, porque es gracias a ustedes que me atreví a mandarlo! Gracias a que me echan porras y me apoyan y me leen, mandé ese viejo guión y se vislumbra la posibilidad de que algún día, se realice en cine.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias!!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-3072088292580874980?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/3072088292580874980/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/04/anni-blu.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/3072088292580874980'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/3072088292580874980'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/04/anni-blu.html' title='Anni Blu'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SfJHFRFH79I/AAAAAAAAABM/XkuIHIumlGs/s72-c/AnayYo002.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-2063073014082752144</id><published>2009-04-03T11:35:00.000-07:00</published><updated>2009-04-24T18:28:33.717-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentillos/Historias/Poemillos'/><title type='text'>INFANCIAS</title><content type='html'>Anoche se inauguró una expo que organizamos para exhibir las fotos de 6 fotógrafos acerca de la Infancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vayan, vayan: &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Galería Hécaro, Antonio Caso #19, Primer Piso, Entre la glorieta de Colón y el monumento a la Revolución... abierto de 10:00 am a 2:00 p.m. de lunes a viernes o previa cita al 5566 1854.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Octavio Mancilla, Omar Torres, Ramiro Ruiz, Hana Matsumoto, Bonnie Cartas y Carlos Hidalgo mostraron en sus fotos los recuerdos de su infancia, objetos, juguetes, momentos, las infancias de sus hijos o simplemente pequeñas historias de niños...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis compañeros blogueros y yo expusimos un texto cada quien sobre la infancia. www.hanamatsumoto.blogspot.com, www.yahanabih.blogspot.com, www.multiplikhada.blogspot.com, www.rchellet.blogspot.com, www.ponderosa-obsession.blogspot.com y su servilleta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí mi texto que quiero compartir con ustedes...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay una foto sobre un baúl en mi recámara que tiene un marco plateado, está en blanco y negro, y en ella estamos retratados mi mamá, mi hermano y yo. Mi mamá luce hermosa con un vestido de flores, su pelo recogido con un chongo en la parte alta de la nuca, mi hermano y yo estamos trepados encima de ella como changos, abrazándola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el recuerdo que quiero conservar en mi mente para siempre. Mi mirada hacia ella le dice: “Tú lo eres todo para mi”, la suya me observa sin poder creer que yo haya salido de su cuerpo y que tenga toda una vida propia, sueños, anhelos, miedos y recuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella era cuidadosa y cariñosa, nos abrigaba con su afecto, nos alimentaba con su ternura, nos apoyaba con sus risas y sus palabras de aliento. Ella ya no está, pero aparece en los momentos menos esperados: cuando como fideo seco con crema y queso, cuando dejo mis calcetines tirados en la sala, cuando veo a alguien que se sienta en la mera esquina de la cama o de la silla, un poco encorvada, tal vez con un cigarro en la mano con la ceniza tan larga que quiere uno acercarle un cenicero. Ella está en todas las fotos aunque busqué el otro día y me di cuenta que no había&lt;br /&gt;ninguna de nosotras dos solitas. Ella me habla al oído cuando soplo por un popote en vez de sorber y el liquido comienza a burbujear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi infancia es ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los días trato de encontrarla, de recuperarla, de no perder a la niña que alguna vez fui y que estoy segura que sigue por ahí dentro. Mi infancia son las canciones de Cri Cri que escuchaba en discos viejos de vinil, es Piosh, el perro que mi mama cargó desde Harrods hasta mi casa que tenía solo cuatro meses y ya pesaba más de 30 kilos, mi infancia es caminar hacia su cuarto por las noches, sonámbula, buscando su cabeza, tocando su rostro hasta despertarla con un sobresalto. Mi infancia es el cuarto de servicio que adaptaron mis padres para mi, azul y blanco, con su propio lavabo, sus ventanas altas, su papel tapiz con florecitas azules, mi cuarto, mío, que no tendría que compartir con nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé cómo será una infancia sin madre, tuve la fortuna de no saberlo. Pero mi madre, aunque ahora difunta, siempre estará presente: a mis cinco, a mis quince o a mis treinta y ocho años. Y la infancia será siempre para mi, esa mirada que reconozco en aquella foto, que dice: “Tú, lo eres todo para mi.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-2063073014082752144?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/2063073014082752144/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/04/infancias.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/2063073014082752144'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/2063073014082752144'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/04/infancias.html' title='INFANCIAS'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-3171697628720584527</id><published>2009-03-26T19:35:00.000-07:00</published><updated>2009-04-24T18:26:34.598-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Anécdotas'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/ScxI_TxEbfI/AAAAAAAAABE/vledVPaIdlk/s1600-h/images.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 123px; height: 86px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/ScxI_TxEbfI/AAAAAAAAABE/vledVPaIdlk/s320/images.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317705512492756466" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Antes de continuar tengo que confesar que no todo lo que viví en Arabia Saudita fue desagradable… Descubrí en primer lugar, que hay muchísimas formas distintas de ver el mundo. Lo que a alguien del occidente le puede parecer tan natural, como que una mujer tenga los mismos derechos que un hombre, en otra civilización resulta completamente absurdo e incorrecto. Para mi fue como darle la vuelta a una moneda y ver la vida de cabeza. Pero aprendí mucho. Entendí que había que valorar y sobre todo aprovechar al máximo nuestra libertad! Las pobres chicas que conocí, tenían los mismos sueños que yo, pero para ellas eran inalcanzables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una ocasión me invitaron las hijas de un príncipe a su casa a una reunión. Yo era la única extranjera. Al principio no me hicieron mucho caso, sino que platicaban entre ellas y trataban un poco de ignorarme, luego comenzaron a hacer conversación un tanto superficial conmigo acerca de si me gustaba su país y que lugares había visitado, hasta que finalmente se soltaron y a me hicieron preguntas un poco más atrevidas: ¿Había yo alguna vez besado a un hombre? -me preguntó una de ellas, ¿Que se siente? dijo otra intrigada. Poco a poco comenzamos a hablar del amor y de nuestro mundo, del mundo de los occidentales que ellas conocían bien, de lejos, ya que todas habían viajado con sus familias, pero en el que les era completamente prohibido participar.&lt;br /&gt;Querían saber todo, su curiosidad era insaciable. Les conté de mis amigos, los niños de mi clase. De mi novio en turno, de nuestra escuela mixta en la que niños y niñas jugaban y se mezclaban sin ningún recato. Ellas escucharon atentamente. Se rieron y se sonrojaron cuando les conté de la primera vez que había bailado un "slow" con un chico, o de mi primer beso, o cuando les describí al niño que me gustaba y les narré la forma en que me había propuesto que fuera su novia. Fue intenso y divertido compartir todo esto con ellas.&lt;br /&gt;Después de un rato, se pusieron a bailar y me invitaron, felices, a disfrutar la música, la comida y la compañía para luego volver a sus vidas solitarias y completamente aisladas de todo lo que habíamos platicado. Una de ellas, la que había hecho la mayor cantidad de preguntas, me apartó un momento y me invitó de shopping. "No todas somos tan obedientes, me susurró al oído, algunas somos un poco mas atrevidas que otras… "&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Norah pasó por mi a las seis de la tarde en su Mercedes negro con vidrios polarizados. Manejaba su chofer y ella venía en el asiento de atrás, cubierta de pies a cabeza con varias habayas: una para el cuerpo, que cubría su falda larga y su blusa de mangas largas, una para el cabello, otra para la cara. Era una momia cubierta de harapos negros de seda. Me subí al carro y nos fuimos a uno de los centros comerciales de la ciudad. Por ahí anduvimos un rato, viendo perfumes y joyas que estaban por mucho fuera de mi alcance pero que ella compraba desenfadadamente. Dieron las ocho y me indicó que acercáramos fuéramos al coche porque me iba a enseñar como ligaban en Arabia Saudita. Ha, pensé, se pone interesante.&lt;br /&gt;En una larga y ancha avenida comenzamos a circular y poco a poco se alinearon detrás de nuestro auto varios carros, en su mayoría Mercedes, Audis, hasta hubo por ahí un Rolls Royce. Norah miraba hacía atrás y me explicaba: "Estos carros que ves atrás, son hombres que quieren mi numero telefónico. Ya me estuvieron observando y ahora me siguen." "Cómo? Tu número telefónico, pero… pensé que ustedes tenían prohibido hablar con hombres hasta que se casaran!" Ella afirmó, "en efecto, está prohibido, pero hay que buscar la forma de encontrar el amor, ¿no crees? ¡Habemos mujeres modernas en este país amiga!"&lt;br /&gt;Entonces ella miró la placa del auto que estaba justo atrás de nosotros y comentó algo con el chofer. (Hay que mencionar que los Saudis solo ocupan puestos de alto nivel o son comerciantes o beduinos. Los Saudis contratan a Paquistaníes, filipinos e indios para hacer las labores manuales. Así, los choferes, los cocineros, las mucamas, los meseros, todos los trabajadores, los empleados, son extranjeros. Los Saudis son dueños, socios, ¡jefes!). El chofer y ella hablaron un momento en árabe y luego ella me explicó: "Tengo que ver que la placa sea de alguien que ocupe un nivel más alto que el mío en sociedad." (La verdad es que nunca supe como podía uno enterarse de eso a través de la placa, pero bueno, le tomé la palabra.) Ya que se había cerciorado de que el hombre que la seguía era un hombre con más estatus que ella, entonces ella bajó discretamente el vidrio de su ventana. El carro de atrás se colocó a un lado nuestro y rápida y sigilosamente aventó un cassette por la ventana que cayó en las piernas de Norah. Norah miró al hombre detrás de su habaya negra. Tenía dos opciones, si le gustaba, guardaba el cassette que tenía inscrito en la etiqueta un nombre y un número de teléfono. Si no le gustaba el tipo, rompía el cassette dejando que él lo viera para que desistiera de una vez…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así, cuando llegaba a casa, Norah podría tomar el teléfono y marcarle al hombre que acaba de "ligar" y podría platicar largas horas con él y, eventualmente, si las cosas progresaban, podría, algún día, casarse con él, con un hombre que había conocido, aunque sea por teléfono, previo a su matrimonio...y tal vez, con suerte podrían enamorarse y vivir felices para el resto de sus vidas. Si no, acabaría casandose con el hombre que su padre habría escogido para ella y viviendo la misma vida que había vivido su madre y su abuela y su tatarabuela...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...continuará...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-3171697628720584527?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/3171697628720584527/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/03/antes-de-continuar-tengo-que-confesar.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/3171697628720584527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/3171697628720584527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/03/antes-de-continuar-tengo-que-confesar.html' title=''/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/ScxI_TxEbfI/AAAAAAAAABE/vledVPaIdlk/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-8575719437003896970</id><published>2009-03-25T18:27:00.000-07:00</published><updated>2009-04-24T18:26:34.598-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Anécdotas'/><title type='text'>Retomando un poco las anecdotas de mi trashumancia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde que tenía como siete años soñé con irme a estudiar a un internado. No sé de dónde nació ese sueño, pero era en todo lo que pensaba. Quería irme lejos de casa, a un viejo internado en el que habría gente de todo el mundo, como yo, y en dónde estaría sola, arreglándomelas yo solita. No sé, tal vez eran mis ganas desesperadas de ser una persona independiente o la influencia de todas las novelas que había leído y películas  que había visto que sucedían en esas escuelas o simplemente que alguien me había contado acerca de los internados y se me había antojado estar en uno. El caso es que soñaba con ello noche y día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habíamos estado viviendo en Arabia Saudita. Yo tenía diez y seis años y hacía un año que habitábamos ese país en el que todo estaba prohibido para las mujeres: no podíamos manejar, no podíamos andar por las calles sin usar las habayas (batas largas negras que cubren todo el cuerpo para evitar las miradas perversas de los hombres), no podíamos ir a comer o cenar con un amigo ya que los restaurantes estaban divididos en tres partes, la sección de mujeres, la sección de hombres y la sección de familias. Claro, pensarán, que más daba, podrían haberse sentado en la sección de familias, pero no era así. Esa sección estaba reservada para familia inmediata: podías permanecer ahí si estabas con tus hijos, tu hermano, tu marido o tu padre pero de ninguna manera con un amigo, un novio o siquiera un primo! Dirán, bueno ¿quien lo notaría? Se preguntarán, ¿acaso había alguien en la puerta pidiendo el pasaporte para confirmar la relación entre los comensales? No, no lo había. Pero rondaban por los moles y por los restaurantes los policías de la religión, llamados Mutaguas. Ellos eran generalmente hombres mayores, con unas barbas largas y amarillentas, que cargaban una varilla larga en su mano con la que espantaban a los turistas a las que al caminar,  inadvertidamente, se les abría la habaya y mostraban sus piernas, o las mujeres musulmanas que por andar de compras bajaban la guardia y dejaban vislumbrar un pedacito del mentón o de la cabellera. Estos policías de la religión vigilaban sigilosamente los lugares públicos para que se respetaran las leyes de la religión y no convenía en absoluto rebelarse contra dichas leyes ya que su incumplimiento podía resultar hasta en una encarcelación, aun siendo extranjero.&lt;br /&gt;En Arabia Saudita no había cines, las películas que se rentaban estaban censuradas, en las revistas estaban tachadas con marcador negro todas las imágenes que revelaran algo de piel (o sea, casi todas las fotos de modelos, brazos y piernas incluídas), no había alcohol a la venta, ni hablar de una discoteca o un bar… en fin, era un mundo de abstención absoluta y nada divertido para una joven adolescente de diez y seis años.&lt;br /&gt;Todo lo anterior no significa que no la pasáramos bien de vez en cuando, ¡claro que lo hacíamos! Tuve muchos amigos franceses que iban conmigo en el liceo, hacíamos fiestas en los "compounds" en donde vivían los extranjeros que trabajaban para grandes corporaciones, fiestas en mi casa y en otras embajadas, hasta conocí a unos principes árabes que me llevaron a pasear en sus lamborghinis con los vidrios blindados. Pero en realidad tengo que confesar que después de vivir tantos años en Senegal, con esa libertad maravillosa que se tiene en las ciudades de playa, después de cuarto años de pasarme la vida semi desnuda por las playas y las calles soleadas de Dakar, andar en bicicleta sola o con mis amigas, hacer toda clase de deportes acuáticos, montar a caballo, andar en moto, ir a fiestas y más fiestas de todo tipo, Ryhad fue como llegar a una prisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, lo único que quería yo, era irme de allí. Cuando terminó el año escolar mis padres tuvieron que estudiar las opciones que existían para mi, ya que las escuelas de Arabia solo llegaban hasta tercero de secundaria. No había prepas. Los musulmanes no querían una bola de adolescentes extranjeros en plena rebeldía contaminando a los jovenes de su país, de ninguna manera. Así que obligaban a que los padres nos enviaran a estudiar fuera. Lo primero que se los ocurrió a mis papás fue en enviarme a México con mi abuela. Mi hermano ya vivía aquí con ella, estaba estudiando en la universidad. Pero al proponerselo ella respondió con horror: "¿Qué? No, por favor! ¡Lo que menos necesito es cuidar de una joven adolescente a mi edad, ya estoy muy vieja para eso!" Tenía razón: de por si a mis padres les costaba trabajo controlarme, no era justo imponerle esa cruz a mi pobre abuela!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así obtuve lo que había anhelado tanto tiempo: fui enviada a un internado...¡por fin!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...continuará...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-8575719437003896970?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/8575719437003896970/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/03/retomando-un-poco-las-anecdotas-de-mi.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/8575719437003896970'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/8575719437003896970'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/03/retomando-un-poco-las-anecdotas-de-mi.html' title='Retomando un poco las anecdotas de mi trashumancia'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-123774134494254069</id><published>2009-03-19T19:16:00.000-07:00</published><updated>2009-04-24T18:44:09.755-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones/Pensamientos/Comentarios'/><title type='text'>Gracias!</title><content type='html'>Es increíble como a veces los sentimientos que nos hacen sentir más solos, más aislados del resto del mundo y que nos guardamos sin compartir con nadie, son las mismas que de ser expresadas resultan unirnos con mucha más gente de la que pensamos.&lt;br /&gt;En mi post anterior, hablé de la dificultad para levantarme de la cama y fue penoso para mi aceptarlo públicamente porque siempre me he sentido defectuosa, deficiente por esa fuerza para enfrentar la vida de la que a veces carezco. La respuesta a mi post fue abrumadora, ¡tantos de ustedes se sienten igual que yo! A tantos les cuesta el día a día, tantos se preguntan constantemente, tal vez obsesivamente como yo, sobre sus futuros y el lugar que ocupan en esta vida. Me dio tanta tranquilidad saberlo. Porque uno vive pensando que está completamente solo con sus demonios y sus temores y sus miedos y sus inseguridades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me encanta compartir con ustedes todos estos sentimientos tan intimos. Con cada comentario, me siento un poquito menos sola en este universo caótico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Gracias!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-123774134494254069?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/123774134494254069/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/03/gracias.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/123774134494254069'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/123774134494254069'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/03/gracias.html' title='Gracias!'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-7560923700938999464</id><published>2009-03-11T10:28:00.000-07:00</published><updated>2009-04-24T18:44:09.756-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones/Pensamientos/Comentarios'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/Sbf-4sqpF9I/AAAAAAAAAA8/dwl9DnOvj1c/s1600-h/depression-456230.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 300px; height: 273px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/Sbf-4sqpF9I/AAAAAAAAAA8/dwl9DnOvj1c/s320/depression-456230.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5311994535522932690" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy por la mañana me desperté con muchísimas ganas de quedarme en la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pude hacerlo, evidentemente, porque tengo cosas que hacer, tengo que terminar un presupuesto, tengo que ir al gimnasio, tengo que mandar hacer las invitaciones para la expo, tengo que vivir el día tal y como se me presenta. Pero esa sensación de no querer "entrarle" al día me invade a menudo. Algunos han dicho que sufro de bipolaridad, otros de depresión, otros lo adjudican a un desorden alimenticio: yo creo simplemente que la vida me abruma, que siempre me ha abrumado y que esa es mi forma de vivirla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque todos los días me pregunto si estoy en el camino correcto, porque todos los días son importantes para mi y creo que cada uno de ellos va a marcar mi vida de alguna forma. Porque me pregunto seguido si estoy haciendo las cosas bien, si estoy dando el 100%, si podría hacer mas cosas para llegar a donde quiero llegar…si estoy actuando, si no estoy viviendo una mentira, si estoy siendo congruente conmigo misma…&lt;br /&gt;Hoy, estoy haciendo todo por mejorar mi estilo de vida, pensando en el futuro, preparando mi cuerpo y mi mente para esa etapa en la que comiencen a resistirse. Estoy tratando de dar un salto en mi carrera que me de más satisfacción y que me lleve al lugar en el que participe de manera creativa en todo lo que desarrollo. Estoy re-escribiendo un guión que había dejado reposar y que ahora veo con nuevos ojos y que creo que tiene material rescatable para ser algún día, una buena película, estoy haciendo muchas, muchas cosas... Pero, a pesar de todo eso, hay días como este, que no quiero levantarme de la cama, no quiero enfrentar al mundo, quiero convertirme en parte del mobiliario, quiero abandonarme, abandonarlo todo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pregunto si para todo el mundo el día a día es tan difícil... si cada mañana representa una lucha con uno mismo, con el mundo, con los otros, con la pluma, con el refri y con los aparatos del gym...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-7560923700938999464?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/7560923700938999464/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/03/hoy-por-la-manana-me-desperte-con.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/7560923700938999464'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/7560923700938999464'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/03/hoy-por-la-manana-me-desperte-con.html' title=''/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/Sbf-4sqpF9I/AAAAAAAAAA8/dwl9DnOvj1c/s72-c/depression-456230.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-2608986946174410039</id><published>2009-01-22T16:50:00.000-08:00</published><updated>2009-04-24T18:44:09.756-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones/Pensamientos/Comentarios'/><title type='text'>Más tiempo perdido</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SXkiQsgzyYI/AAAAAAAAAA0/iy-T3SQxGhs/s1600-h/thepersistenceofmemory2c19312csalvadordali.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SXkiQsgzyYI/AAAAAAAAAA0/iy-T3SQxGhs/s320/thepersistenceofmemory2c19312csalvadordali.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5294300507172751746" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;Hoy me doy cuenta que ya no quiero perder más tiempo... la muerte de mi madre ha removido en mi tantas emociones y tantos pensamientos. Es como si todo hubiese estado asentado en el fondo de un vaso, como los asentamientos del vino, y que su muerte hubiera desatado un remolino que  levantó cada pedacito y lo puso a volar. Me he preguntado y questionado todo: mi carrera, mi matrimonio, la relación con mi padre y mi hermano, la responsabilidad, el sacrificio, el tiempo que pasa, la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con respecto a mi carrera no tengo mucho que decir en este momento, solo que quiero algo más estable, me gustaría saber con cuanto dinero cuento realmente al final del mes y no vivir con la angustia de que se retrasen los pagos en las casas productoras... quisiera hacer más cine y levantar proyectos (tengo tantos y tan maravillosos, pero la verdad es que no sé ni por dónde empezar). Quisiera tener socios, volver a tener a mi rededor gente en la que puedo confiar y con quien hacer equipo... pero las malas experiencias me mantienen aislada, levanto una pared al rededor que impide que la gente se acerque demasiado, aunque sea lo que más anhele en el mundo. Yo tuve una vez unos "socios" con quienes construí miles de castillos en el aire, tuvimos oportunidades, algunas las tomamos, otras las arruinamos, otras simplemente nunca cuajaron. Pero la experiencia me dejó tan desepcionada de la gente, tan agotada de dar y dar y dar y no recibir nada a cambio, que me dediqué a hacer dinero, a trabajar para ganarme la vida, y dejé los sueños atrás. Ahora quiero recuperar esa capacidad de soñar. Quiero levantarme de esas malas experiencias y volver a confiar en la gente y sobre todo, en la idea de que cuando la gente se junta puede lograr cosas increíbles! Quiero volver a tener una "familia" laboral, un grupito con quien soñar, con quien inventar grandes y locos proyectos y con quien llevarlos a cabo sobre todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre mi matrimonio, pues he pensado muchas cosas: sobre todo he agradecido que haya encontrado a ese hombre que está acostado junto a mi y que me quiere tal como soy. Con mis altas y mis bajas, con mis berrinches y mis necedades, también con mis virtudes y que está a mi lado, apoyandome en todo, siendo mi aliado más fiel y leal. Quiero tener hijos con él... y eso me lleva al siguiente tema que traigo en la cabeza:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La responsabilidad. Cuando aprende uno realmente a ser responsable? No en el trabajo, eso se aprende rápidamente, ya que de no ser responsable, la carrera no prospera. Pero cuando y cómo aprende uno a ser REALMENTE responsable consigo mismo, con su propia vida? No sé, pero a mi me está cayendo ahora, ahora a mis treinta y ocho años estoy finalmente entendiendo lo que es ser responsable. Soy responsable de cada uno de mis actos, de todas las decisiones que tomo o dejo de tomar, de quererme a mi misma y de no dejarme enfermar, de comer bien y de hacer ejercicio. Es MI responsabilidad no convertirme jamás en una carga para mi familia, es mi responsabilidad ahorrar dinero para mi futuro y para el de mi marido y próximamente el de mis hijos. Yo SOY RESPONSABLE de mis actos. Sobre todo eso, soy responsable hasta de los sentimientos que albergo, de los pensamientos que pasan por mi mente, de las cosas que escribo y digo. Hay gente que simplemente, en toda su vida, no logra jamás hacerse responsable. Simplemente piensan que alguien más tiene que ayudarles a cargar con su vida, viven en la victimización, coleccionando victipuntos (gracias Irma por ese término que no dejo de usar desde que lo mencionaste!) cada vez que álguien deja de hacer lo que ellos quieren. Yo no soy una víctima ni lo seré nunca, yo quiero y voy a cargar con mi propio peso, porque no quiero pesarle a nadie.&lt;br /&gt;El privilegio de haber nacido en una familia con status y dinero es algo que jamás he agradecido. Mi padre, tantas veces, nos decía: "No saben la suerte que tienen, lo tienen todo…" pero yo, la verdad, es que siempre lo dí por hecho y por lo tanto, nunca me había hecho enteramente responsable de mi misma. Si, es cierto que llevo años viviendo sola, que llevo años manteniendome... pero siempre ha permanecido en mi es pequeña muestra de irresponsabilidad que va con el conocimiento de que habrá álguien que soporte tus caidas. El famoso "safety net". Ese padre que siempre está ahí cuando uno lo necesita y a quien le debo tanto ya!&lt;br /&gt;¿En qué momento nos hacemos responsables y dejamos de ser una carga para nuestros padres? Tal vez si hubiera tenido una vida menos fácil, menos privilegiada, lo habría aprendido antes. Pero no la tuve y hasta ahora entiendo realmente lo que significa esa palabra. No sé si se lo he dicho, pero sé que va a leer este texto, y aqui puedo expresarlo mejor que en persona: gracias Papá, porque siempre me has rescatado, siempre me has compartido todo lo que tienes y sobre todo porque siempre he sabido hasta en los momentos más oscuros, que cuento contigo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sacrificio. Una palabra que siempre he asociado con el martirio, con la religión, con la iglesia católica y que por lo tanto siempre me ha causado una repulsión profunda. Pero esta también era una palabra que desconocía. Ahora se trata de sacrificar algo para conseguir otra cosa. Quiero tener un hijo, y voy a tener que sacrificar un poco mi carrera y sobre todo mi libertad.&lt;br /&gt;Hace tantos años que he sido completamente libre en mi carrera, soy free lance, voy a dónde me lleva el viento, pero ahora, que quiero empezar una familia, sé que esa vida de libertad absoluta, de inestabilidad financiera pero de pasión por lo que hago va a tener que ser sacrificada en cierta forma, para poderme embarazar. Nadie quiere pasar nueve meses de embarazo con la angustia de que caigan los proyectos, nadie quiere contemplar la idea de un embarazo difícil pero puede suceder y entonces, que haces, como te mantienes, como sacas el dinero para sobrevivir? Yo no he hecho sacrificios jamás. Siempre he hecho lo que he querido y siempre he tenido la suerte de lograrlo. Hoy entendí que había que hacer un sacrificio y aunque me cuesta aún mucho trabajo conciliarme con la idea, estoy dispuesta a hacerlo. Seguro que por momentos me preguntaré si ha valido la pena y pensaré que mi carrera ha terminado! Pero tengo la esperanza de que las cosas se acomoden en sus lugares y que al fin de cuentas, me de cuenta que si valió la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora regreso al tiempo perdido, a la vida: hay que vivirla! Sin miedo, hay que proponerselo y hacer todo lo que uno ha soñado... aunque sea una sola vez, pero vivir la experiencia! Hay que amar a todo lo que da, hay que viajar y conocer el mundo, hay que tener hijos y educarlos y transmitirles nuestros conocimientos y nuestros aprendizajes, hay que aprender algo nuevo todos los días, hay que estar sano para poder lograr todo lo anterior, hay que amarse a si mismo para poder amar a otros, hay que ser responsables con uno mismo y cumplir con todas esas promesas que nos hacemos todos los días y que a veces no cumplimos, hay que escribir, hay que cantar, hay que salir y pasear con el perro que amamos, hay que tener cosas bonitas cerca siempre para recordad que aún hay belleza en el mundo, hay que despertarse temprano, a veces ver el amanecer y deleitarse con la naturaleza, hay que practicar muchos deportes y probar hasta dónde llega el cuerpo y la mente, hay que empujar el intelecto y hacer ese pequeño esfuerzo adicional en todo lo que hacemos, sobre todo hay que permanecer en movimiento perpetuo, buscando, siempre buscando para encontrar y luego seguir buscando más...hay que leer para entrar en las mentes de otros y entender otras formas de ver el mundo, hay que tener muchos amigos y apoyarlos siempre, hay que ayudar a los desconocidos, hay que comer con gusto y no hambrearse solo para verse un poquito más parecida a una imagen que la gente venera, hay que ser uno mismo todos los días y exigir que asi nos quieran que asi nos acepten los que quieran peramanecer cerca de nosotros...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo en mi vida muchas maravillas: un padre adorado, un hermano con quien me he reencontrado ultimamente y que ha resultado ser también mi amigo, dos cuñadas maravillosas (hermanitas), dos sobrinas, una que es mi orgullo y adoración, y una que espero conocer más conforme crezca, muchas amigas que han sido mis amigas tanto tiempo que son parte de mi familia, una perra con cara de atún y sobre todo, antes que nada, un solo amor: el amor de mi vida, mi esposo y mi mejor amigo. Tengo TANTAS cosas! No sé ni cómo agradecerlas!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-2608986946174410039?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/2608986946174410039/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/01/ms-tiempo-perdido.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/2608986946174410039'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/2608986946174410039'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/01/ms-tiempo-perdido.html' title='Más tiempo perdido'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SXkiQsgzyYI/AAAAAAAAAA0/iy-T3SQxGhs/s72-c/thepersistenceofmemory2c19312csalvadordali.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-7230808575674900747</id><published>2009-01-07T22:20:00.000-08:00</published><updated>2009-04-24T18:29:45.684-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentillos/Historias/Poemillos'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;CALEIDOSCOPIOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;carne que tiembla, estalla, revienta&lt;br /&gt;bolas de fuego&lt;br /&gt;sangre podrida, envenenada&lt;br /&gt;las tomo en mi vientre&lt;br /&gt;me estrello contra llantos incipientes&lt;br /&gt;te toco a tí, que tienes lumbre en los ojos&lt;br /&gt;prisa en la mirada&lt;br /&gt;caleidoscopios de temor, de ardiente fiebre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tus dientes, tus fauces, tus garras ensangrentadas&lt;br /&gt;el humo ennegrecido de tu aliento&lt;br /&gt;todo pasa como fantasmagoría por mi mente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;transgredo el silencio con un grito&lt;br /&gt;tu nombre perezoso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el orgasmo caliente, insoportable&lt;br /&gt;me estremezco en dolor&lt;br /&gt;tu sien, tu fervor&lt;br /&gt;envueltos en los mantos criminales&lt;br /&gt;de una soledad compartida&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;yaces inerte de aquel lado&lt;br /&gt;yo, rebelde, de éste&lt;br /&gt;duerme…  hasta que salga la luna&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-7230808575674900747?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/7230808575674900747/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/01/caleidoscopios-carne-que-tiembla.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/7230808575674900747'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/7230808575674900747'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2009/01/caleidoscopios-carne-que-tiembla.html' title=''/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-6039118725213542540</id><published>2009-01-04T02:34:00.000-08:00</published><updated>2009-04-24T18:44:09.756-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones/Pensamientos/Comentarios'/><title type='text'>Recolección</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;18 de Diciembre del 2008&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Hace una semana y media soñé, varias noches seguidas, que mi mamá moría. En cada sueño su muerte era distinta, pero siempre me provocaba un dolor inconmesurable. Ahora, ha muerto de verdad y a penas comienzo a entender ese dolor con el que soñé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la misa de ayer, de cuerpo presente, mi hermano habló de mi madre, de la madre que él conoció que era muy distinta a la mía, ya que todos tenemos persepciones distintas de la gente, que dependen enteramente de nuestra relación. Dijo una hermosas palabras sobre ella, porque ella era una persona hermosa. Era antes que nada, de una bondad incondicional que nos regaló a todos los que estabamos cerca de su corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es dificil descifrar lo que uno siente, hay muchos sentimientos encontrados. Lo primero que yo sentí fue culpa, de no haber estado con ella tanto como ella necesitaba. De no haber tenido con ella la relación perfecta, de cómplices, que tienen otras madres e hijas que conozco. Pero ahora lo pienso y no fue culpa nuestra, ni suya ni mía. Mi madre tenía ochenta y tres años. Cuando yo nací ella tenía casi 45. Yo crecí en escuelas francesas, modernas, y para cuando cumplí los 15 (ella tenía 60) la brecha generacional era tan grande que no había forma de entendernos. Nos distanciamos. No podíamos hablar, porque no teníamos nada en común. Lo que a ella le parecía correcto a mi me parecía anticuado, y yo, como buen adolescente, le pedía, le exigía que comprendiera cosas que para ella eran completamente ajenas. Además de ser adolescente, yo era una niña rebelde. Mi madre sin embargo trató de entenderme y justificaba mis acciones cuando mi padre se enojaba conmigo. Pero nuestra relación fue tácita y por mucho tiempo, no cruzamos demasiadas palabras. Un beso en la frente cuando nos veíamos era una muestra discreta de que el cariño era incondicional, pero más allá de eso, no había nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivímos juntas en México, después de las trashumancias, los años más dificiles de mi adolescencia. Supongo que no fue fácil para ella, porque no lo fué para mi. Mis inicios a la sexualidad, verme con novios que no aprobaba, amigos que desde su punto de vista me distraían de las tareas escolares, las fiestas, el alcohol, mi constante necesidad de rebazar los límites, la expulsión de la escuela y sobre todo mi valemadrismo general ante su autoridad. Creo que fueron años de mucho sufrimiento para mi madre, ella estaba sola aqui con nosotros, mi padre seguía viviendo en Arabia Saudita. Y creo que yo era la causa de todo ese sufrimiento, o más bien lo sé. Pero ella me amaba y en silencio, haciendo acopio de todas sus fuerzas, me trataba de entender y sobre todo me quería tal como era. Aceptaba mi manera de vestirme aunque seguramente le parecía excentrica y fachosa, le gustaba el brío de mi carácter aunque ella fuera víctima de mis arrebatos y mis contestaciones irreverentes. Admiraba mi pasión por la vida y la forma en que enfrentaba a mi padre autoritario, cosa que ella nunca pudo hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron los años, mi padre volvió a México y yo salí de la étapa adolescente, algo prolongada... llegó el momento de que asignaran a mi padre a un puesto nuevo y se fueron ellos solos a Egypto. Seis años. Seis años en los que mi madre, separada de sus hijos, a quienes les había dedicado su vida, viéndonos una vez al año, ella comenzó a perder las ganas de vivir. Se había dedicado integramente a nosotros, a cuidarnos, a alimentarnos con sus talentos culinarios, a protegernos... y cuando dejamos de estar presentes, esta mujer ahora de 70 años, ya no supo qué hacer con su tiempo libre. Evidentemente mi padre era aún su prioridad, pero mi padre era 11 años menor que ella y tenía miles de ocupaciones: era el embajador de México en Cairo, había descubierto su pasión por la pintura y le dedicaba mucho tiempo. Mi madre nunca me dijo nada pero yo sé que ahí empezó su deterioro. Luego murió mi abuela mientras mamá seguía lejos. Cuando volvió a México, la persona más cercana, la que nunca la había abandonado, la que la acompañaba de compras, con quien hablaba a diario y con quien tenía creo yo, la relación más estrecha que mi madre jamás tuvo con nadie, había muerto. Su ausencia se reflejaba en el silencio de mi madre. Había días en los que yo me aparecía por su casa (para entonces yo ya vivía sola, y lejos... del lado opuesto de la ciudad) solo para encontrarla sentada en la sala de tele, en la oscuridad, con la tele apagada y un cigarro en la mano, pensando quien sabe que cosas que nunca compartió.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;4 de Enero del 2009&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Hace unas noches, después de un clasico día en que nada me parecía y en el que busqué pleito con todos los que me rodeaban, estabamos mi esposo y yo, viendo un episodio de Desperate Houswives cuando surgió en mi una necesidad de llorar que no pude detener. Lloré, creo, casi dos horas seguidas. Cuando sentía que me calmaba, volvía a surgir el llanto, aveces atragantado, a veces fluyendo como un triste lamento... ¿Cuando dejamos de llorar por la mujer que nos dió a luz? No sé si importa ahora que tipo de relación teníamos o no teníamos...no sé si importan ya los sentimientos encontrados, las culpas, los reproches, las noches que pasé sin dormir enfurecida con ella, conmigo, con su doctor, con la vida! Hoy solo puedo sentir una tristeza que ya no sé ni de dónde viene, que llega como una ola en los momentos más inesperados. Hoy ya no importa la historia de su vida, ni nuestros conflictos, ni todas las cosas que nos faltaron por decir. Ha muerto, es todo, se acabó.&lt;br /&gt;Quisiera ser creyente para pensar, con un poco de alivio, que ella está en el cielo, viéndome, cuidándome… pero no lo soy. Solo creo que cuando la vida se acaba, se acaba. Que el cuerpo es lo que queda de él, unas cenizas que aún guardo sobre la repisa acompañadas de unas flores, unas velas y un retrato. Que mi madre se ha ido y se ha ido para siempre, que solo existe ahora en nuestros recuerdos. Envidio a la gente de fé, que cree que ella está en un lugar mejor, pero por más que lo intento no puedo creerlo, para mi la muerte es simplemente la extinción de la vida. Porque eso llevo creyendo desde hace tanto tiempo y no tendría sentido comenzar ahora a creer en otra cosa, sería una hipócresía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, ahora, cuando son las dos de la mañana y no puedo dormir porque estoy piense y piense en ella, lo único que me queda es escribir y recordar y amarla mucho más de lo que la pude querer en vida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-6039118725213542540?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/6039118725213542540/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2008/12/recoleccin.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/6039118725213542540'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/6039118725213542540'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2008/12/recoleccin.html' title='Recolección'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-6098600608518115748</id><published>2008-12-29T18:55:00.000-08:00</published><updated>2009-04-24T18:28:33.717-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentillos/Historias/Poemillos'/><title type='text'>Este poema, lo escribí hace algunos años... ahora me doy cuenta que aunque mi mamá se acaba de morir, hace mucho tiempo que se había ido.</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Tiempo Perdido&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;¿Cómo recuperar el tiempo,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Las horas, los minutos, los segundos perdidos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;La energía desperdigada,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;El aliento, la saliva, los fluidos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;¿Cómo recuperar las noches,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;El deseo de intentarlo todo,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;El anhelo de descubrir la vida?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;¡Cuántos momentos gastados en la inopia!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;¡Cuantos días transcurridos sin recuerdos!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Sin dejar huella, ni rastro, ni vestigio…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;¿Cómo seguir sintiendo, aspirando el olor de la mañana,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;alimentando el alma de belleza,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;amanecer con los ojos bien abiertos,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;con las manos extendidas hacia el cielo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;¿Cómo recuperar la juventud perdida?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Los silencios, la inocencia, la quietud, la esperanza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;El tiempo ha sido ingrato.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Es un monstruo insaciable…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;¡Maldito tiempo engañoso y traicionero!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;¿Cómo recuperar la pasión, la entrega?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;La sensación de desnudarse con palabras&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;De hablar sin pensar,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;de sentir sin dudar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Cómo recuperar la infancia… el amor de la madre…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Su mirada incondicional&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Su risa, su alegría…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Se ha ido… y con ella mi niñez desvanecida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-6098600608518115748?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/6098600608518115748/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2008/12/este-poema-lo-escrib-hace-algunos-aos.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/6098600608518115748'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/6098600608518115748'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2008/12/este-poema-lo-escrib-hace-algunos-aos.html' title='Este poema, lo escribí hace algunos años... ahora me doy cuenta que aunque mi mamá se acaba de morir, hace mucho tiempo que se había ido.'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-3001535533172340201</id><published>2008-12-18T11:02:00.000-08:00</published><updated>2009-04-24T18:44:09.756-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones/Pensamientos/Comentarios'/><title type='text'>Hoy</title><content type='html'>Hoy no puedo escribir aún. Estoy preparando un texto pero las lágrimas no me permiten ver el teclado. Hace a penas dos días que presencié la muerte de mi madre. Le tomé la mano que estaba aún caliente y le susurré al oido, sabiendo que tal vez ya no me escuchaba, le dije que se fuera ya, que todos estaríamos bien, que la amabamos y estaría siempre con nosotros. Su respiración se hizo cada vez más lenta, su corazón dejó poco a poco de latir...hasta que todo se detuvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabía que existía un dolor tan fuerte y profundo que hiciera que físicamente me duela el corazón....&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-3001535533172340201?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/3001535533172340201/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2008/12/hoy.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/3001535533172340201'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/3001535533172340201'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2008/12/hoy.html' title='Hoy'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-4866226609227636881</id><published>2008-12-04T16:56:00.000-08:00</published><updated>2009-04-24T18:44:09.757-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones/Pensamientos/Comentarios'/><title type='text'></title><content type='html'>El hijo abandonado va para Hana, que me pidió que lo posteara... se lo mandé cuando hablábamos de juicios, de cuando el peor juez, es uno mismo... ahi les va.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-4866226609227636881?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/4866226609227636881/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2008/12/el-hijo-abandonado-va-para-hana-que-me.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/4866226609227636881'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/4866226609227636881'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2008/12/el-hijo-abandonado-va-para-hana-que-me.html' title=''/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-2827812702272837432</id><published>2008-12-04T16:28:00.000-08:00</published><updated>2009-04-24T18:28:33.717-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentillos/Historias/Poemillos'/><title type='text'>Un Hijo Abandonado</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Un día dejé de escribir. No sé porqué. Miré la página frente a mi y no pude hacerlo, no me pude animar a tomar la pluma y a escribir nada. Traté de inventar alguna historia, una estúpida anécdota, algún cuento, algún poema. Pero no pude. Ya no había nada que decir. Se me había secado el cerebro y no le podía exprimir más nada.  Me pregunte si habían sido los excesos, pero dudo mucho que haya sido eso, ya que casi todos los poetas y escritores de la historia han sido alcohólicos, drogadictos o dependientes de alguna u otra sustancia nociva para la memoria y la salud. No, entonces no había sido esa degeneración gradual de neuronas que había padecido debido a mis euforias nocturnas. ¿Entonces qué? ¿Habrá sido que de pronto se me habían acabado las ideas, que ya no tenía nada que decir? ¡Que aburrición! Apenas tenía treinta años y ¿ya se me había acabado tan rápidamente la imaginación?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi vida habían sucedido cosas. Suficientes como para crear material literario, con un poquito de imaginación… había tenido bastantes relaciones amorosas, había sido víctima de algunos abusos sentimentales, también de algunos físicos, había viajado, conocía países extraños que todos desean conocer y por los que todos preguntan, me había encontrado en Nueva York, sola, en medio de un lío policiaco relacionado con algunos cuantos gramos de cocaína y antros de mala muerte, me habían roto el corazón… varias veces… Entonces ¿porque?, porque no podía yo escribir ni una sola palabra, ni siquiera un pequeño verso, ¿un poema? ¿Una pinche canción?  Un día te sucede algo que te cambia para siempre. Tu puede que no lo sepas, puede que no lo descubras nunca. Pero cambias, y sigues cambiando y de pronto, pierdes por completo una parte de ti, que no es que ya no exista, sino que ha sido tan transformada, tan metamorfoseada que ya no la reconoces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día te sucede algo, o varias cosas, que hacen que tu ser se divida, que una parte de ti se esconda para siempre, y que la otra se vuelva valiente, aquella que te va a proteger de todas las cosas que te pudieran suceder en el futuro.&lt;br /&gt;Eso me pasó. Y ahí se quedo la parte que escribía. Ahí atrapada en aquella parte que decidió esconderse para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribir es como cuidar a un hijo. Hay que alimentarlo, darle cariño, a veces hay que decirle sus verdades, ponerle límites y regañarlo con afecto, hay que enseñarle el camino y guiarlo por la vida. Si lo tratas mal, siempre hay el riesgo de que se vuelva un hijo malcriado, maleducado, que te grite, que se porte mal frente a los otros, que te acabe lastimando. Yo no traté muy bien a mi hijo y se me reveló. Decidió que si yo no iba a entregarme a él, si no le iba a dar el tiempo que él necesitaba para desarrollarse, se largaría. Y así fue que me encontré frente a una página en blanco, buscando las palabras, sin nada que decir. El se rió a lo lejos, y me escupió en la cara como el desgraciado en el que se había convertido, y desapareció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Como recuperarlo? Esa es una pregunta difícil. Como recuperas a un hijo que se ha alejado para siempre de ti? Que haces si le has hecho tanto daño, tal vez sin saberlo, que ya está tan distante y te tiene miedo, y te odia y no sabe en realidad que hacer contigo ni qué sentir por ti? Bueno pues, siempre hay alguna forma, debe de haberla. Debe de haber una forma de recuperarlo: con amor y cariño y todas esas cosas que desperdiciamos generalmente en gente que ni nos las pidió. Con paciencia que buena falta me hace. Tal vez tienes que enfrentarle y pedirle perdón y aguantarte cuando te miente la madre y te escupa de nuevo en la cara y te reclame todo lo que le hiciste con tanto rencor que quieras alejarte corriendo y esconderte para siempre en alguna tumba oscura. No se, no es fácil, pero lo haré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y le diré: Tu sabes que si te quería. Pero yo nunca supe cuanto. Eras mío, eras tan mío que no quería dejarte salir y cuando lo hice por fin, cuando saliste de aquí, no supe enfrentar a la gente te criticó. No supe decirles que eras pequeño y que apenas estabas creciendo, que te dieran  una oportunidad. Te puse frente a ellos, y si, es cierto, te coloque en el banquillo de los acusados y dejé que te juzgaran.  Ellos no tenían malas intenciones, pero te vieron grande, sentado en una silla de adultos y decidieron que podían tratarte como a un semejante. Pero tu eras un infante. Solo un niño. Tan virgen y sensible que te hiciste pequeño y después, llorando, me preguntaste: ¿cómo pudiste hacerme esto? ¿Cómo me pudiste colocar en esa posición, ahí, donde todos me observaban, cuando yo apenas estaba aprendiendo a hablar y no podía defenderme? ¿Cómo pudiste dejar que me juzgaran, que hablaran de mi, que me insultaran? (Algunos lo hicieron, los mas inconscientes). Y yo, pues yo no supe que decirte, entonces me volqué contra ti. Te dije que tu lo habías provocado, tú solo, que tenías que crecer y madurar y aguantar… Yo quise que en ese momento tú fueras mas fuerte, y que te pararas sobre tus dos piernas y enfrentaras a todos y demostraras… ¿quién sabe qué?… ¿quién sabe que es lo que quería demostrar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en el fondo me dolió tanto porque cuando te juzgaban a ti, yo era quien sufría; cuando a ti te decían que no servías para nada, era yo quien moría con cada frase; porque cada instante de ese aterrador desfile de incertidumbre, yo me sentía más expuesta; y porque al fin de cuentas, yo fui quien te vio encogerte y esconderte para siempre, fui yo quién te perdí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí está. Lo dije. ¿Y ahora? ¿Que sucede cuando a ese hijo, por falta de alimento, de amor, de educación, de cariño, lo has vuelto un inválido? ¿Qué pasa si ha perdido muchos años de entrenamiento, de vida? Tienes que empezar de nuevo… no. No recojas la ropa vieja, los viejos juguetes, ya no sirven de nada. No trates de empezar desde dónde lo dejaste. Eso no funciona, hay que empezar de nuevo. Hay que saber que ese niño no sabe nada, que todo lo que había aprendido está perdido y que ese es tu deber, volver a enseñarle a caminar, a comer, a hablar, a soñar. Con suerte no todo está perdido. Con suerte al escuchar tu voz, regresen algunos recuerdos y todo sea un poco más sencillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, estoy escribiendo. No es nada. Es algo que se me ocurrió. Ya no tengo que justificarlo con nadie, ni mentir, ni engañarme, ni nada. Porque nunca mas lo pondré a prueba, porque ahora si voy a darle todo lo que tengo dentro y no dejaré que nadie le haga daño ni le quité su inocencia, ni quiera obligarlo a crecer demasiado pronto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando él quiera, ese niño que es mi escritura y que está ahí escondido, cuando él quiera va a salir a pasear y poco a poco aprenderá a treparse a los árboles y a jugar con los otros. Hasta entonces, puede estar aquí arrinconado, solito, invernando, esperando el momento preciso, y yo lo dejaré en paz, a que tome su tiempo, a su ritmo… al fin y al cabo ambos nos merecemos una segunda oportunidad.&lt;/span&gt;                 &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-2827812702272837432?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/2827812702272837432/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2008/12/un-hijo-abandonado.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/2827812702272837432'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/2827812702272837432'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2008/12/un-hijo-abandonado.html' title='Un Hijo Abandonado'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-6002959662154882287</id><published>2008-12-01T07:12:00.000-08:00</published><updated>2009-04-24T18:28:33.718-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentillos/Historias/Poemillos'/><title type='text'>Agitación nocturna.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Durante mucho tiempo me he acostado temprano. A veces, apenas apagaba la vela mis ojos se cerraban tan deprisa que no tenía tiempo de decirme: "Me duermo". Y media hora después, la idea de que era hora de buscar el sueño me despertaba. Mis ojos se abrían como resortes y miraba al rededor desconcertada. El tiempo había pasado tan de prisa que no sabía qué día, ni qué hora era, ni en que mundo vivía. Después de unos momentos de recapitulación, intentando calmar mi corazón palpitante con un trago de agua, me recostaba contra las almohadas y cerraba los  ojos lentamente, adentrándome de manera casi instantánea una vez más en el mundo fascinante de los sueños.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Ahora ya no duermo. Cada noche llevo a cabo paso a paso la ceremonia habitual: me lavo los dientes, mirando fijamente mi reflejo, buscando las insospechadas arrugas, que pudieran aparecer o no, cualquiera de estos días sobre mi rostro; me lavo la cara y las manos con agua tibia, retirando los restos de polvo y humo colectados durante el día, me unto las cremas nocturnas recomendadas para conservar la juventud; me coloco el pijama, el más cómodo y abrigador que tengo, para no ser víctima del frío; pongo a quemar un incienso que llenará mi lóbrega habitación de un aroma a sándalo o jazmín, dependiendo de mi humor y estado de ánimo del día. El jazmín le corresponde a aquellos días repletos de actividades urbanas, esos días en los que, al llegar a casa, aún huelo el humo penetrante del escape de los carros cuando respiro, y mi fosas nasales se quejan impregnadas del hedor de la contaminación citadina. El jazmín calma mi espíritu alebrestado y tranquiliza mi cuerpo agredido por la trashumancia. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Cuando los días han transcurrido con más calma y sosiego, y que necesito estimular mis sentidos, enciendo un palito de sándalo cuyo aroma me inyecta la energía suficiente para finalizar el día sin sentirme abatida y desguanzada. El sándalo invade la habitación como un intruso poniéndome en estado de alerta, provocando en mí una excitación febril.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Me siento sobre la orilla extrema de la cama, gesto heredado de mi madre, y conecto los aparatos electrónicos que se han infiltrado en mi vida a pesar de mi resistencia: el teléfono celular, el manos libres inalámbrico, el micro ordenador portátil. Me pregunto cómo he permitido que estos artilugios hayan pasado, de simples accesorios utilitarios, a herramientas elementales para mi existencia, pero lo son y por ello, mantenerlos funcionando se ha vuelto ineluctable.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Alzo el edredón introduciéndome en la cama fría. Las sábanas estiradas me reciben enviando escalofríos por la extensión de mi cuerpo. Sin moverme permito que el calor que irradian la plumas del edredón vaya penetrando lentamente uno a uno de mis miembros… hasta sentirme completamente resguardada del frío invernal. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Como lo hago todas las noches, saco la mano rápidamente de mi manto y alcanzo la lámpara para apagar la luz y encender la vela que se encuentra siempre sobre la mesa de noche. Me gusta permanecer un momento quieta, antes de dormir, con solo la luz de la vela como guía,  imaginándome como habrán sido las noches antes de que se inventara la electricidad, antes de que nuestras vidas cotidianas fueran regidas por la tecnología. Me gusta mirar fijamente la silueta que la llama proyecta contra la pared, permitiéndole dócilmente que me hipnotice para facilitar la llegada del sueño… el ambiente es ideal para un letárgico descanso… el silencio es envolvente y hechicero. Por unos momentos siento los párpados pesados al cerrar los ojos y pienso que al fin lo he logrado. Pero la esperanza es falsa y desaparece rápidamente. Mi ojos se vuelven a abrir: como a un antiguo amante, lo reconozco: el insomnio se avecina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Me coloco sobre el costado izquierdo con el brazo doblado debajo de la oreja. Cierro los ojos y suspiro. Pasan unos cuantos minutos. Mis párpados se vuelven a abrir sin ningún rastro de somnolencia, observan mi habitación en la penumbra, sobre una silla advierten el retrato de mi padre que, por desidia, no he colgado: me pregunto en que lugar debería colocarlo. Rápidamente, sin pensar en el frío ni en la comodidad, enciendo la luz y miro alrededor de la habitación buscando el lugar apropiado. Como no encuentro sitio en mi recámara salgo al pasillo descalza y busco ahí. Al pasar por los libreros y las repisas, mi mirada cae sobre un libro que he dejado a medias, lo tomo y me lo llevo al cuarto. Me pongo los lentes y comienzo a leer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Así se pasan las horas. A veces dejo de leer, me vuelvo a acomodar y me esfuerzo por permanecer con los ojos cerrados, intentando invocar el sueño por la fuerza. Pero el espíritu es rebelde, mi mente viaja a lugares insólitos en los que no hay quietud e invariablemente el cuerpo reacciona con movimientos nerviosos e impacientes. Hay noches en las que esta agitación me provoca una ansiedad incontrolable, me levanto de la cama, me visto con lo primero que encuentro y salgo a la calle. He llegado a caminar veinte, treinta kilómetros, con el viento gélido golpeando mi cara y mis manos, sin detenerme siquiera a pensar en qué dirección voy. Me detengo de pronto en algún puente, desorientada, los recuerdos de cómo llegué a ese sitio son nebulosos. Miro alrededor buscando referencias para ubicarme y advierto que estoy muy lejos de casa. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Otras noches no salgo de la cama. Impacientemente volteo de un costado al otro. Me acomodo del lado derecho con las manos entre las piernas en posición fetal. Mis sentidos parecen agudizarse. Logro escuchar ruidos que nunca antes había detectado. Se oye un silbido a lo lejos, en la calle, el silbido de los vendedores de camote, tan típicos de mi barrio. Mis mente acelerada fabrica cuantas preguntas necias puedan ocurrírsele acerca de estos hombres y su negocio: el volumen de su clientela, a cuanto ascenderán las ventas diarias, de qué fecha data el primer vendedor de su especie, cuales son los gérmenes que pudiese uno contraer al ingerir estos alimentos elaborados en las calles y que durante largas y soleadas horas del día absorben las miasmas urbanas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Varias veces he intentado aprovechar mi insomnio para llevar a cabo alguna tarea productiva, intento escribir o fabricar algo, acomodar muebles, libros, cuadros, pero la esperanza de poder dormir aunque sea unas cuantas horas es abrumadora y me devuelve a la cama para intentarlo. Una noche llegué a pensar que podría engañar al insomnio acostándome más tarde de lo acostumbrado, pero no sirvió de nada… que fueran las diez de la noche o las dos de la mañana no había manera de conciliar el sueño. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Consulté a muchos médicos. Nadie me supo decir que había sucedido, porque había perdido la capacidad de dormir. Se sorprendían al verme. Señalaban que a pesar de no haber descansado en tantos días, ¡qué digo días! en tantas semanas, me veían saludable aún. Yo me miraba al espejo y no reconocía a la persona que me miraba desde allí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;No lo sabía, no podría haberlo previsto pero se acercaba el final del episodio…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Una noche cualquiera comencé mi ceremonia como de costumbre (ahora solo usaba incienso de jazmín, ya que el insomnio había despertado en mi un estado de alerta constante, una velocidad metabólica que había acelerado mi ritmo y que me tenía envuelta en un vórtice de actividades sin sentido) pero en vez de acostarme del lado derecho, el mío, el que siempre ocupaba, caminé al lado izquierdo y levanté el edredón. Metí un pie dentro de los dobleces de las sábanas frías y me coloqué boca arriba con la cabeza en la almohada. Era su lado. El lado izquierdo de la cama era suyo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;No supe en qué momento comenzó la catarsis, pero advertí que un raudal de lágrimas escurría por ambos lados de la cara, mi cuerpo temblaba con espasmos violentos mientras surgía un gemido que no reconocí, que nunca antes había escuchado salir de mi boca. Una marea de sensaciones nuevas recorrió mi cuerpo, y de pronto, sin más preámbulos, todo adquirió un sentido: las noches en vela, los largos paseos por las calles abandonadas, las sesiones de lectura o de cocina noctámbulas. Lloré, grité y me contorsioné sobre su lado de la cama como no lo había hecho nunca, ni siquiera el día de su muerte, aquella noche en la que él no volvió a ver la luz de la mañana. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Miré al techo a través de las lágrimas que se aglomeraban caudalosas sobre mis pupilas y lo recordé todo. La noche silenciosa que él interrumpió con un grito, mi temor y las manos temblorosas que buscaban sin éxito marcar los números de emergencia, su cuerpo inerte y frío en las sábanas cálidas, mi pie, el que todas las noches dormía pegado a alguna parte de su cuerpo, mi pié cuando tocó el suyo haciendo viajar millones de escalofríos por mi piel. El silencio abrumador de su abandono y mis ojos cerrados suplicando que alguien me despertara de aquella pesadilla. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Después de varias horas lánguidas, en las que repasé cada minuto de nuestra vida juntos, cada instante de su entierro, cada dolor que se había albergado cómodamente en algún recoveco de mi alma, apagué la vela.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Envuelta en sus sábanas, en la almohada que aún seguía impregnada de su olor, recordé esa noche en la que no dormí y las noches que le siguieron, en las que ni siquiera me acosté, en las que no hice siquiera el intento de dormir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Recordé el día que decidí seguir con mi vida como si nada hubiera sucedido, la noche que volví a acostarme temprano, como lo había hecho siempre,  ignorando ese otro lado de la cama, ese espacio vacío que había dejado su cuerpo en mis sábanas y su presencia en mi vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Recordé todo, lo sentí todo con mi cuerpo, con mi corazón, con mi alma y al fin dormí hasta que la luz del día se coló por las rendijas de mis persianas e invadió mis sueños.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-6002959662154882287?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/6002959662154882287/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2008/12/agitacin-nocturna.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/6002959662154882287'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/6002959662154882287'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2008/12/agitacin-nocturna.html' title='Agitación nocturna.'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-2358649451411351393</id><published>2008-09-20T23:14:00.000-07:00</published><updated>2009-04-24T18:26:34.599-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Anécdotas'/><title type='text'>Trashumancia profesional</title><content type='html'>En un principio, este blog estaba destinado solamente para contar recuerdos de mi pasado. Memorias, cuentos, anécdotas. Pero hoy me doy cuenta que mi trashumancia sigue. Ahora no viajo de pais en pais, sino de trabajo en trabajo como un nómada profesional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabo de darme cuenta, en estos últimos días, en la última experiencia laboral, que las cosas no siempre se pueden controlar, sobre todo cuando hasta el trabajo se trata de relaciones personales, de química, de dar y de recibir. Nos enfocamos generalmente en las relaciones amorosas, de amistad y de familia para definir como nos relacionamos con el mundo, y pocas veces evaluamos la forma en que nos relacionamos en el mundo laboral. En este mundo, también hay diferencias irreconciliables, que no tienen a veces absolutamente nada que ver con la eficiencia o el buen desempeño profesional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi mundo, y me refiero al mundo del cine, levantamos compañías enteras que durarán solamente unos meses, con todo lo que esto implica: niveles, jerarquías, reglamentos, compañerismo, riñas, pleitos, enamoramientos, riesgos y retribuciones, compensaciones y castigos. Lo que a otros les toma años hacer, nosotros hemos perfeccionado y hacemos en unas cuantas semanas. Lo que en el mundo real se maneja en meses, nosotros lo manejamos por semana. Y este microcosmos que creamos se llena de la nada de cientas de energías que jalan o deben de jalar todas hacía el mismo fin: la creación de una película, llevar a la pantalla una idea que se encuentra en papel y hacia la cual todos aportamos de una otra forma y sin la cual nada de lo que estamos haciendo tiene importancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son meses en los que poco a poco, la película invade nuestras vidas, hasta que llegamos a hartar a la gente más cercana porque ya no tenemos otra cosa de que hablar. Porque nuestros compañeros de trabajo se han vuelto nuestros hermanos de guerra y solo ellos importan durante esas semanas, a veces meses de trabajo. Al final de una película se siente el vacío de dejar de ver a la gente con la que llevas conviviendo entre catorce y veinte horas al día, todos los días, durante semanas y semanas y quienes se han convertido, algunos en mejores amigos, otros en enemigos, otros han pasado por distintas fases, pero con todos has vivido algo que quedará para siempre marcado en tu vida: la experiencia colectiva de crear. Cuando termina la película sientes el abismo de haber llegado al final de una meta y te sientes una vez más desempleado, sin saber que te espera y extrañando la adrenalidad, la falta de sueño, el dolor de pies...&lt;br /&gt;No es el mismo caso que el escritor que trabaja durante meses, él sólo con su novela, encerrado, apartado del mundo, sumergido en su inspiración. O que el pintor que no deja el pincel hasta dar el último toque a un retrato sobre el que lleva trabajando meses en absoluta soledad. Nosotros creamos en conjunto, a veces sintiendo que nuestra aportación es insignificante, a veces enorgulleciendonos de los resultados, pero siempre trabajando en equipo y siempre sabiendo que cada uno de nuestros actos repercute en esta estructura pyramidal en la que el director comparte con nosotros y con el mundo, su visión de las cosas. Todos trabajamos con él o con ella. El es el vortice de nuestros esfuerzos, porque el conjuga todas las aportaciones y las filtra, las enfoca y las plasma en la pantalla. El fotógrafo aporta los encuadres, el ambiente a traves de las luces, el Director de Arte diseña los espacios, las escenografías, pero todos saben que si su trabajo destaca demasiado puede perjudicar la historia, todos sabemos eso, que el único protagonista es la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces, en estas trashumancias, nos topamos con gente con quien no nos entendemos, porque no hablamos el mismo idioma. A veces nos oyen pero no nos escuchan, porque solo escuchan el ecco de sus propias palabras. Y me pregunto, en ese caso, en el que uno no está siendo escuchado, en el que las palabras rebotan contra los muros, en el que los esfuerzos son superados por los detalles más insignificantes, ¿que se hace?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-2358649451411351393?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/2358649451411351393/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2008/09/trashumancia-profesional.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/2358649451411351393'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/2358649451411351393'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2008/09/trashumancia-profesional.html' title='Trashumancia profesional'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-215658730555273609</id><published>2008-08-04T23:37:00.000-07:00</published><updated>2009-04-24T18:26:34.599-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Anécdotas'/><title type='text'>El Flasher de Old Brompton Road</title><content type='html'>Mi escuela primaria, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Bousfield&lt;/span&gt;, se encontraba a escasas dos cuadras de mi departamento. Vivíamos en un condominio compuesto de varios edificios que formaban un rectángulo, al centro del cual había un enorme y florido jardín. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Coulherne&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Court&lt;/span&gt; se llamaba el condominio.&lt;br /&gt;Cuando supe que iba a asistir a una escuela tan cercana, me llené de ilusión, había soñado con poder ir sola a la escuela, sin que nadie me acompañara. Me hacía sentir mayor aunque solo tenía siete años.&lt;br /&gt;Al principio mamá me acompañaba, o mi &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;nano&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;Vladimiro&lt;/span&gt;, un &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;joven&lt;/span&gt;, negro, alto y fornido que venía de República Dominicana y nos adoraba a mi hermano y a mi. El había sido militar en su &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;país&lt;/span&gt; y desde que llegó a trabajar con nosotros, nos advirtió que bajo su custodia, entraríamos en un estricto régimen militar. Cumplió con su amenaza desde el primer día: a las seis de la mañana, cuando aún no se asomaba ni el sol, nos despertaba con un conteo del uno al diez. Su voz, con cada número, iba en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;crescendo&lt;/span&gt;, hasta que al llegar al número diez y ver que aún seguíamos escondidos bajo nuestros edredones, lo tomaba la punta y jalaba de él hasta dejarnos completamente descubiertos en el frío de la mañana Londinense. Las primeras veces nos quejamos y pedimos unos minutos más, pensando que podríamos convencer a nuestro &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;nano&lt;/span&gt; de que nos permitiera un poco más de sueño, pero al darnos cuenta que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;Vladimiro&lt;/span&gt; lo tomaba muy en serio y que era completamente inmune a nuestras seducciones, acabamos obedeciéndolo y nunca más volvimos a llegar tarde al colegio. El resto de la rutina no era &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;excenta&lt;/span&gt; del &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;estricto&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;orden&lt;/span&gt;: teníamos quince minutos contados para bañarnos, diez para vestirnos, otros quince para comernos todo el desayuno que mi madre tenía listo en nuestros platos, dos para tomar los abrigos y guardar los &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;últimos&lt;/span&gt; útiles y libros de la escuela y un minuto exacto para estar listos frente al elevador dónde nos esperaba impaciente para llevarnos a la escuela. A pesar de todo esto, probablemente porque era encantador y sobre todo porque solo tenía dieciocho años y a veces era más niño que nosotros, lo queríamos mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de un tiempo, y bajo mi insistencia &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;Vladimiro&lt;/span&gt; me ayudó a convencer a mis padres de dejarme ir sola al colegio. Recuerdo que poco antes nos habían mostrado en clase un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;video&lt;/span&gt; preventivo, obligatorio en todas las escuelas primarias de Inglaterra, en el que nos enseñaban a no hablar con extraños, a cuidarnos en las calles, a prevenir. Había habido muchos robos de niños y los padres y maestros insistieron  en que prestáramos atención al &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;video&lt;/span&gt;. A mi se me quedaron grabadas las escenas en las que una niña iba caminando sola y sentía detrás de ella unos pasos. Ella volteaba y veía a un hombre y el narrador gritaba "CUIDADO, NO TE DETENGAS, NO LE HABLES, CORRE HACIA UN LUGAR CON MUCHA GENTE".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una tarde, salimos de la escuela después de la clase de teatro y estaba empezando a oscurecer. Ha de haber sido durante el invierno porque a penas eran las cuatro y media de la tarde. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;Ibamos&lt;/span&gt; mi amiga &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;Rachel&lt;/span&gt; y yo, ambas vivíamos en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;Colherne&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;Court&lt;/span&gt;, ella en la primera cuadra, yo tres más adelante. Llegamos a la entrada de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;Rachel&lt;/span&gt; y nos despedimos. Yo comencé a caminar hacía mi departamento, un poco temerosa, ya que se estaba &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;yendo&lt;/span&gt; rápidamente la luz del sol. Iba a mitad del camino cuando sentí que alguien me seguía, por mi mente pasaron las advertencias del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;video&lt;/span&gt;. Voltee ligeramente hacía atrás y vi a un hombre con un largo impermeable negro que venía detrás de mi. Aceleré rápidamente el paso. Mi corazón comenzó a latir desesperadamente y me imaginé toda serie de cosas que podrían &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;sucederme&lt;/span&gt;, después de todo era Londres, una gran ciudad, llena de violadores, rateros, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;huligans&lt;/span&gt; y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;skinheads&lt;/span&gt;. Pasé junto a la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;tiendita&lt;/span&gt; de los dulces en la que todas las mañana compraba mi dotación, pero estaba cerrada &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_28"&gt;así&lt;/span&gt; que no me pude refugiar ahí. Comencé a correr, solo faltaba media cuadra para llegar a mi entrada. En ese momento ya no voltee para ver si me seguía, solamente planeaba timbrar &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_29"&gt;rápidamente&lt;/span&gt; y esperar a que me dejaran pasar. Me detuve finalmente, sin aliento y sudorosa, frente a los timbres de mi edificio y voltee hacia atrás una vez más, por si se encontraba cerca. Detrás de mi no había nadie. Me recargué sobre la puerta para abrirla y miré hacía la calle: el hombre se había cruzado la calle y estaba parado del otro lado, viéndome fijamente. No supe que pensar y sobre todo no tuve ni tiempo de reaccionar, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_30"&gt;cuando&lt;/span&gt; el hombre abrió de golpe su impermeable y, para mi enorme sorpresa, se mostró en toda su desnudez. Me tomó tan desprevenida, que me quedé &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_31"&gt;viéndolo&lt;/span&gt; paralizada y la verdad, un poco divertida. El hombre al darse cuenta que en vez de asustarme, me había provocado una sonrisa, se cubrió rápidamente y huyó, hasta desaparecer, al final de la calle.&lt;br /&gt;Fue la primera vez que vi a un hombre desnudo... pero no quedé muy impresionada, me pareció curioso que alguien hiciera tanto aspaviento solo para mostrarle sus partes privadas a una niña de siete años. En otra ocasión, lo vi de lejos, pero yo estaba con &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_32"&gt;Rachel&lt;/span&gt; a quien ya le había contado la historia y lo señalé inmediatamente. El hombre en vez de volverme a mostrar su cuerpo huyó de la escena...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente no sabemos porque la gente hace las cosas que hace. No sabemos que tipo de placer obtiene una persona al mostrar su desnudez a un desconocido. ¿Qué pudo haber pasado por la cabeza de ese señor cuando abrió su impermeable y se exhibió?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-215658730555273609?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/215658730555273609/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2008/08/el-flasher-de-old-brompton-road.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/215658730555273609'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/215658730555273609'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2008/08/el-flasher-de-old-brompton-road.html' title='El Flasher de Old Brompton Road'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-3394039642812475996</id><published>2008-08-01T10:28:00.000-07:00</published><updated>2009-04-24T18:26:34.599-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Anécdotas'/><title type='text'>Mis Mentiras.  - aunque no todo lo que cuento es mentira, hay muchas mentiras en lo que cuento –</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Sé en que momento preciso empecé a decir mentiras. Lo que no sé es en que momento comencé a creérmelas. El movimiento, la trashumancia, permite que te inventes un pasado, que crees personajes, que esculpas tu vida a tu conveniencia. No hay testigos, solo tu palabra cuenta y cuando tienes una imaginación activa, las aventuras que te inventas, no tienen límite.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Recuerdo el frío de la cama, las sábanas sujetadas hasta mi barbilla, la luz del pasillo penetrando por la rendija de la puerta y los ruidos que hacía mi madre en su recámara, buscando un arete o su bolso, mientras yo esperaba impaciente a que entraran a despedirse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivíamos en Londres. Nos habíamos mudado unos meses atrás de Moscú en dónde había pasado los últimos cuatro años de mi vida. Yo tenía ocho, mi hermano diez. Londres era un grato cambio de vida: el clima, aunque a todos les pareciera deprimente, era más agradable que los nueve meses de frío que había que soportar en Rusia. Era una ciudad viva, libre, no había que cuidarse constantemente de lo que uno hacía porque no existían las prohibiciones.  Mis padres pasaba mucho tiempo fuera de casa. Por las noches nos quedábamos solos con la muchacha en turno. Ellos asistían diario a numerosas fiestas diplomáticas, cenas y cocteles. Antes de salir, entraban a mi cuarto, él se veía alto e imponente, como un príncipe europeo, con un elegante traje oscuro, mancuernillas de plata, invitación en mano. Ella portaba uno de sus hermosos vestidos, joyas compradas en Paris, el cabello recogido en un elaborado chongo, y su largo abrigo de Mink. Me besaban en la frente y cerraban la puerta tras de sí. Yo permanecía quieta en la oscuridad y en el silencio, escuchaba los tacones alejándose por el pasillo y aspiraba el aroma que había dejado atrás mi madre, intentando adivinar cual era el perfume que se había puesto esta vez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegamos a Londres el mundo se abrió frente a mi. Mi madre nos llevaba a las jugueterías y ni mi hermano ni yo podíamos creer lo que veíamos. Hilera tras hilera de monos de peluche, juguetes electrónicos, Barbies con accesorios, juegos de mesa, pistolas, pelotas, bicicletas… caminábamos por los pasillos con las bocas abiertas, sin atrevernos a tocar nada, sin atrevernos a soñar siquiera. Nos tardábamos lo que parecían horas en escoger algo, después de largos recorridos por los pasillos amontonados.  Una de las primeras veces que fuimos al departamento de juguetes de Harrods, una tienda elegantísima que se encontraba en la esquina de Brompton Road y Hans Crescent,  encontré la muñeca más maravillosa que había visto jamás: estaba vestida de azul, tenía unas trenzas hermosas pelirrojas como las de Ninotchka, era de tez blanca, casi traslúcida y me sonreía, insinuando: “llévame a casa, anda…”. La levanté en mis brazos y supe que tenía que ser mía. Corrí hacia mi madre y le supliqué que me la comprara, a lo que ella accedió con gusto. Pero, cuando llegamos a la caja, mi mamá se dio cuenta que no traía suficiente dinero. Me explicó con calma que volveríamos al día siguiente por la muñeca, pero, pese a sus explicaciones, el pánico comenzó a invadirme: recordé las veces que alguien nos daba el pitazo en Rusia de que había llegado un cargamento de juguetes extranjeros a la única juguetería que había en la colonia. Salíamos apresurados a comprarlo pero al llegar nos encontrábamos con una marabunta de padres y madres, unos encima de otros peleando los últimos juguetes que quedaban. Me eché a llorar inconsolable, "mañana ya no va a haber…" le reclamé a mi mamá “por favor, cómpramela hoy”. Ella sonrió, consciente de que estábamos acostumbrados a la carestía y me llevó con una señorita. "¿Cuantas muñecas cómo ésta tienen en existencia, Señorita?" le preguntó, con paciencia. La señorita rió y se agachó para contestarme. "No te preocupes, hay muchas aquí, ve." Y me enseñó la larga fila de muñecas idénticas a la mía. "y si ya no hay aquí, tenemos una bodega enorme en dónde hay miles más…". Yo me sequé los ojos y la nariz y en verdad traté de creerle. Pero una parte de mi conservó la certidumbre de que no habría muñecas como la mía al día siguiente, porque así eran las cosas, porque según yo, las cosas no podían cambiar de una día para el otro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente fuimos a Harrods. Ahí estaba mi muñeca junto con muchas otras más. Había estado equivocada. Había algunas cosas que si podían cambiar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Mi hermano iba a una escuela privada que le habían recomendado a mi padre. Era una de las escuelas más tradicionales de Londres, se llamaba "Lattimer Upper School". Usaban ridículos uniformes que constaban de unos bermudas de pana &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;rojo ladrillo y sweater amarillo mostaza. En esa escuela iban todos los niños de la alta sociedad inglésa. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Yo, en cambio, fui ingresada a una escuela pública que se encontraba muy cerca de nuestro departamento, en la que no exigían uniforme y dónde había niños de todos los níveles socioeconómicos. A mi me alegró la decisión y di gracias por no haber sido enviada a una de las escuelas elegantes  que había para las niñas "bien". Las veíamos desfilar desde la ventana de nuestro salón, todas vestidas de azúl, con sombreros y faldas, todas bien peinaditas, haciendo una fila ordenada siguiendo a una mujer muy compuesta y rigida que las dirigía a todas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi primer día de clases, llegué a la escuela con mi papá, agarrada con la vida de su mano. Tenía mucho miedo. Supongo que todos los niños tienen miedo cuando llegan a una escuela nueva.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Mi papá me dejó en la entrada con unas palabras de aliento y desprendió uno por uno mis dedos engarrotados a los suyos. Yo hice todo el esfuerzo posible por no soltarme a llorar en ese momento y por no suplicarle que me llevara a casa, sabía que mi padre no cedería ante un berrinche tal, que sólo lograría hacer el ridículo frente a mis futuros compañeros de clase. Recurrí a todas mis fuerzas, me despedí de él con la mano, casi imperceptiblemente, y le di la espalda dirigiéndome al salón al que se dirigían todos.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos aglomeraron en una enorme sala. Después de algo que sonaba así como "sidondefloorwiyourlegscross" los niños comenzaron a sentarse en el piso con las piernas cruzadas. Yo los imité. La directora de la escuela, una mujer grande e imponente, subió al podio y comenzó a hablar. Yo la miré fijamente sin entender nada, absolutamente ni una palabra. A mi alrededor, casi todos los niños pequeños estaban igual que yo, parecía que tampoco entendían una palabra de lo que se decía en el micrófono. Los más grandes se saludaban entre ellos, hacían comentarios, reían.  Después del discurso, la señora gorda presentó a los maestros uno por uno. Algunos recibieron un auténtico aplauso de felicidad, otros fueron brutalmente abucheados, otros, los nuevos, recibieron un silencio intimidante. Finalmente nos separaron en grupos y cada maestro guió al suyo hacía el salón que le correspondía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mrs. Metcalf nos llevó al que sería el nuestro. Ella era una mujer delgada y alta, con el cabello cano, lentes redondos y una sonrisa amable. Se notaba que los niños la querían, muchos silbaron y festejaron con júbilo cuando supieron que ella sería nuestra maestra. Al llegar al salón me dirigí a un pupitre del fondo en el que pudiera ocultarme discretamente cual molusco en su concha, más no funcionó. Escuché mi nombre seguido de algo más: "Buenos días Tatina, bienvenida a Bousfield." ¿Estaba alucinando o realmente había entendido lo que me estaban diciendo? Me quedé viéndola fijamente tratando de comprender en que idioma que me había hablado. Ella se rió. "Aprendí español de niña, viví en España con mi padre." me dijo la ahora encantadora maestra. Por fin había encontrado a alguien con quien me podría comunicar, me alegré. "Hola" le dije tímidamente, "que bueno que usted habla español…" "Por favor ven aquí un momento, Tatina" me pidió. Me puse de pié. Los demás niños me veían como si fuera de otro planeta, caminé hacía ella, las piernas temblorosas. Mientras, ella comentaba algo a los alumnos. Algunos levantaron las cejas, me supuse que les estaba explicando de dónde venía y cual era la razón por la que no hablaba ni una palabra de inglés. "Hello Tattina" dijeron todos al unísono cuando llegué al pizarrón. Ms. Metcalf me tomó los hombros y susurró algo en mi oído. Yo lo repetí: "Hello boys and girls". Creo que alguno que otro se rió, algo he de haber pronunciado mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recuerdo mucho acerca de los siguientes meses, mientras me ajustaba al idioma y al país nuevo, solo sé que no pasó mucho tiempo antes de que me sintiera como pez en el agua. El instinto de supervivencia es fuerte y para sobrevivir en una escuela nueva hay que hacerse de amigos, para lo cual más vale hablar el idioma. Pronto sustituí el ruso en casa y comencé a contestarle a mi madre, que seguía insistiendo en enseñarme español, en inglés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi madre le gustaba mucho más Londres que Moscú. Para empezar hablaba el idioma, en segundo lugar ya conocía a algunas personas, lo que le facilitó hacer amigas rápidamente. La depresión se le fue quitando poco a poco, volvió a sonreír, volví a oírla cantar, volvió a contarnos el famoso cuento de "Pirrimplin y Cuarracuaz" que inventó cuando yo era más pequeña.   Recuerdo que me metí una noche en su cama, cuando tenía yo unos tres o cuatro años. Ella leía. Yo quería que me contara un cuento. Mi madre dejó el libro y pensó por un instante. "Te voy a contar la historia de un duende que vive en un hongo" iba inventando conforme hablaba, "que se llama Pirrimplin y es más pequeño que tu meñique. Pirrimplin vive en un mundo de grandes en el que también existe un brujo muy malo llamado Cuarracuaz, que lo odia y que se pasa el tiempo haciéndole maldades …". "¿Y porque lo odia?" pregunté yo en una vocecita, imaginándome al terrible brujo Cuarracuaz. "ah, pues simplemente lo odia porque es diferente…". Así empezó el cuento que juntas hicimos crecer y crecer, de capítulo en capítulo, hasta que yo fui demasiado grande para escucharlo o perdí la paciencia con mi madre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los primeros meses, durante los cuales yo estaba luchando por aprender el idioma, no tuve muchas amigas. Los niños de la clase no me hacían mucho caso y a las niñas les daba solamente un poco de curiosidad. Yo trataba de integrarme, con la ayuda de Ms. Metcalf, pero para cuando logré aprender el inglés, los grupos ya se habían formado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una niña llamada Elaine, se acercó a mi desde el inicio. Ella tampoco tenía muchos amigos. Los niños se burlaban de ella porque tenía las orejas grandes y salientes. No era muy alta y tenía el cabello largo y rubio, casi blanco. Elaine y yo no tardamos en hacernos amigas, vivía en el mismo condominio que yo y su familia era muy amable aunque un poco rara porque el padre por alguna extraña razón nunca estaba presente. Cuando les preguntaba al respecto me decían que él trabajaba para el gobierno en asuntos secretos de estado y que andaba de viaje por África o por algún otro lugar extravagante. Las pocas veces que lo ví, el hombre se encerraba en su cuarto y no hacía caso de nadie. Elaine y yo coqueteábamos con la idea de que era un espía, un especie de 007 que vivía grandes aventuras en países extraños. Ahora que lo pienso, aún no sé que es lo que los padres de Elaine trataban de ocultarle con tanto misterio, pero supongo que ha de haber sido algo mucho menos emocionante que lo que nosotros nos imaginábamos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elaine y yo fuimos mejores amigas los dos primeros años de Bousfield. Éramos inseparables, no nos importaban los demás niños ni los grupos que se habían formado y en los cuales no estábamos incluidas.  Una tarde, estábamos todos reunidos en un salón, cuando entró Tiffanny, una de las niñas más bonitas y populares de mi clase, y se dispuso a repartir invitaciones para su fiesta de cumpleaños. Era obvio que su intención, al hacer la repartición frente a todos, era demostrarles a aquellos que estaban invitados a su fiesta lo privilegiados que eran y, evidentemente, que aquellos que fuimos excluidos lo sintiéramos. Una vez más, Elaine y yo no fuimos requeridas. Me fijé en aquellos que tampoco fueron seleccionados: Beverly, una gordita que seguía al grupo de Tiffany a todas partes y les regalaba dulces para conseguir su afecto, Sarah, una niña hija de emigrados pakistanis, Elaine, mi mejor amiga, que en ocasiones apodaban Dumbo, Pierre, el francés que se sacaba los mocos frente a todos y a quien llamaban "rana", Timothy, que tenia padres divorciados, y yo, la mexicana que hablaba ruso pero no inglés. No me gustó nada lo que vi. Todos los que éramos relegados, lo éramos por la misma razón, por ser distintos. Yo que había creído todo este tiempo que porque dominaba el inglés y porque había adoptado el acento británico, iba a dejar de destacar entre mis compañeros… ese día me fui a casa triste. Elaine quiso que jugáramos en el parque, pero por alguna razón ese día Elaine dejó de ser mi persona favorita. Habíamos sido clasificadas y segregadas por algún “defecto” o por ser extranjeros. Me di cuenta que yo no iba a pertenecer nunca a ningún sitio, que siempre sería diferente. Lo único que anhelé en ese momento fueron las vacaciones de verano que se acercaban cuando iría con mi familia a México.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero México fue más decepcionante aún. Ahí, los primos, los tíos, los amigos de mis padres, me trataban como un chango de circo. Me pedían que hablara en ruso, que recitara poemas en inglés con mi recién adquirido acento británico, era yo un bufón para su divertimento. Pasé unas vacaciones miserables. Mis primos se conocían desde la pequeña infancia, mi hermano y yo, éramos los primos de "fuera", ocasionales, prescindibles… les divertía ponernos a prueba con cosas que para ellos eran naturales y que nosotros no conocíamos. No hablábamos con modismos, nuestro vocabulario y nuestro acento eran "raros", no comíamos chile, no sabíamos hacer un taco, nos asustábamos con las calaveritas de muerto, no conocíamos las costumbres, ni los chistes, ni el albur.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando volvimos del viaje me aparté de mi amiga Elaine. Pensé que no sería una buena estrategia para mí ser catalogada junto a ella. Decidí que las cosas iban a cambiar, que yo iba a pertenecer a ese grupo de niñas a como diera lugar. Evidentemente, Elaine no tardó en darse cuenta que la estaba evitando, se alejó de mí como era de suponerse y perdí a una gran compañera, ¿a cambio de que? Sucedió sin que me diera cuenta. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Una mañana, en la clase de inglés, nuestro adorado maestro Mr. Ford nos pidió que narráramos experiencias de nuestras vacaciones. Varios niños contaron sus historias, todas muy simples, todas muy comunes acerca de veranos pasados cerca de la playa inglesa, congelándose en el frío mar del norte o paseando por los parques londinenses buscando un espacio libre entre el tumulto de sillas plegables y toallas tendidas en donde acampaban los ingleses tratando de capturar los escasos rayos de sol que les brindaba el efímero verano. Llegó el momento en que me tocaba contar la mía. Se hizo un silencio bochornoso. Por mi cabeza pasaron algunas vivencias que despaché rápidamente. Pero, me pregunté, ¿qué sucedería si yo inventaba mi verano? Nadie se daría cuenta, nadie conocía México, nadie me podría acusar de una mentira…  "Este verano murió mi abuelo y yo ví su fantasma…" les dije a todos en un tono susurrante y misterioso. Logré, con esa frase, despertar la imaginación de los niños, quienes voltearon hacia mi. Me subí al pupitre y comencé a narrar mi historia:  "En México, cuando alguien muere, le ponen un altar en la casa con todas las cosas que le gustaban, desde el clásico cigarro, si era fumador o chocolates y dulces si era muy goloso. Confeccionan calaveras de azúcar y de chocolate y les ponen los nombres de los miembros de la familia, luego hacen unos caminos de flores en los pasillos para que cuando el alma del muerto vuelva de visita no se pierda. Ese día es una gran fiesta, la gente se junta en las casas esperando que anochezca. Cerca de las tres de la mañana todos esperan al espíritu del muerto que llega a comerse su calavera y a probar los manjares que le han puesto sobre su altar." Alrededor, mis compañeros me miraban con las bocas abiertas. Yo sabía que el día de muertos era en noviembre y que yo había vuelto de vacaciones en agosto, pero concluí que no había de que preocuparse ya que nadie podría contradecirme. "La noche de muertos, todos los adultos se habían ido a dormir…" narré casi en susurro, busqué un sitio en la pared a dónde mirar fijamente como lo hacían los personajes en trance de las películas de terror. "Mis primos y yo, decidimos bajar al sótano en el que se encontraba el altar de mi abuelo junto con todos los objetos que le habían pertenecido. Era un lugar lúgubre y oscuro al que nadie bajaba a menos que fuera indispensable. Mis primos y yo nos detuvimos frente a la escalera de caracol para decidir quién se atrevería a bajar a ese sótano, jugamos un veloz papel, piedra y tijera que yo perdí. Me tocó, no había vuelta atrás. Estaba aterrada, sentía que los pelos de mis brazos se ponían de punta, pero sabía que tenía que hacerlo, me habían retado. Bajé uno a uno los escalones de mármol, mi mirada fija sobre la puerta de madera, siguiendo el delgado camino de flores de zempasúchitl que daba al sótano. Llegue a la puerta y la abrí, sigilosamente, me temblaban las piernas y la mano sobre la manija me sudaba, la puerta rechinó al abrirse, la luz del pasillo iluminó el interior…" En ese momento Beverly, la gordita, dejó escapar un gritillo que sofocó rápidamente, continué, lenta y pausadamente "…y fue entonces que lo ví… estaba sentado en su vieja mecedora, meciéndose de adelante para atrás, fumando una pipa, era mi abuelo, tal como lo ví la última vez antes de que muriera…" los niños se movieron incómodamente en sus lugares. Nicole, una niña atrevida y rebelde, estaba pasmada y preguntó "pero ¿cómo era, translucido cómo en las películas?" "No. Le contesté, era tal como una persona viva. ¿Y saben que hizo?" los niños de la clase me miraron estupefactos. "Me miró a los ojos y me hizo señal con la mano de que me acercara. Al principio yo estaba paralizada, no podía mover las piernas, pero poco a poco di unos pasos hacia él. Cuando me había acercado, me indicó con la mano que me agachara aún más, cerca de sus labios para que pudiera escuchar lo que me iba a decir. Hice lo que me pidió, aterrada, y fue entonces que me dijo "tu madre era mi tesoro, cuídala mucho". Se estaba despidiendo de este mundo y necesitaba asegurarse de que alguien cuidaría su hija. Le dije que si y caminé hacía la escalera, cuando volví a voltear hacia él para despedirme, había desaparecido. Salí corriendo de allí y no le conté a mis primos ni a nadie más lo que me había sucedido, estaba segura de que no me creerían." El salón de clases estaba más silencioso que nunca, yo me sequé una lágrima falsa que se me estaba escurriendo por la mejilla. Hubo un silencio incómodo. Pensé que tal vez alguien se reiría o me haría un comentario hiriente, pero no fue así, mis compañeros comenzaron a abrumarme con preguntas que yo contestaba en detalle, hasta que sonó la campana y salimos al recreo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa mañana cambió mi vida. Me volví famosa. A veces para continuar con el suspenso, me detenía en medio del recreo, mirando fijamente a una pared, señalándola, aterrada. Cuando alguien se fijaba en mí les explicaba que había vuelto a ver al abuelo y que me estaba comunicando algún críptico mensaje. Tardaba un poco en reponerme, todos me creían, no sé bien porque, y me volví parte del grupo de Tiffany, Nicole y Rachel, las chicas más guapas y populares del salón. Nunca más fui excluida de una de las fiestas, fui novia de Simon, el niño más guapo de la clase, y todos me aceptaban y me querían. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elaine se sentaba sola.  Yo evitaba su mirada que me hacía sentir mal. Pero había elegido el camino y era imposible dar marcha atrás. Una que otra vez traté de integrarla con mi nuevo grupo de amigas pero no fue fácil, después de un rato desistí.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo iba de maravilla, yo era popular y feliz, dominaba la ciudad y el idioma, me encantaban mi casa, mis amigos, la tienda de dulces de la esquina en la que me conocían y a menudo me daban pilones, los maestros de la escuela, hasta la lluvia que caía a diario y que a todos deprimía, a mi me gustaba. Pero un día llegó mi padre a casa con una botella de Champagne en mano y supe que el momento temido había llegado. Pensé que si me tapaba los oídos podría evitar lo inevitable. Mi padre había sido asignado a un nuevo puesto y partiríamos dos meses más tarde. A cambio, tendría una casa con jardín y me comprarían un perro. Lloré y lloré pero las lágrimas no cambian el destino. Había que dejarlo todo atrás y empezar de nuevo otra vez…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-3394039642812475996?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/3394039642812475996/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2008/08/mis-mentiras-aunque-no-todo-lo-que.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/3394039642812475996'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/3394039642812475996'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2008/08/mis-mentiras-aunque-no-todo-lo-que.html' title='Mis Mentiras.  - aunque no todo lo que cuento es mentira, hay muchas mentiras en lo que cuento –'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7434007795542519762.post-6172684149292280105</id><published>2008-07-25T21:25:00.000-07:00</published><updated>2009-04-24T18:26:34.599-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Anécdotas'/><title type='text'>Una Vida Distinta</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:100%;" &gt;Cuando uno es niño piensa que las vidas de todos los niños son iguales. Si te gustan los chocolates no te cabe la menor duda que a todos les ha de gustar el chocolate. Si te gusta esquiar, determinas que el esquí es algo universalmente festejado. Pero esa burbuja se rompe inevitablemente cuando vas comprendiendo que cada quien es un individuo distinto y que las experiencias te forman y eventualmente, te cambian. A los siete años comprendí que yo sería distinta de los demás, que la separación regiría mi vida y el doloroso significado de la palabra efímero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:100%;" &gt;Mi familia y yo llegamos a Moscú un frío jueves de octubre de 1973. Yo tenía cuatro años, Breshnev era presidente y el sol se escondía a las tres de la tarde todos los días. Nos asignaron un departamento en el que no cabríamos, no había tomates frescos, ni aguacate, ni coca cola. Abundaban las papas, el pan y la mantequilla y teníamos una cocinera que no hablaba mucho pero preparaba docenas y docenas de Pilmieni (unos ravioles deliciosos que no he vuelto a comer desde entonces), sopas de col, de betabel y de sobras, que le quedaban exquisitas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:100%;" &gt;Mi padre era diplomático y se había especializado en Rusia, estudiando su política y su historia. Como había aprendido el idioma en la universidad y lo hablaba a la perfección, se adaptó fácilmente a la gris y triste ciudad, al sistema comunista y al frío. Él era un hombre apuesto: alto, esbelto, siempre erguido con distinción. Siempre admiré que se  hubiera formado a si mismo. A los dieciocho años había huido de Monterrey su ciudad natal, para cultivarse y hacerse de un puesto que lo llevaría por el mundo entero y le mostraría las bellezas de nuestro planeta. Era un amante de la literatura, del teatro, de la ópera, del arte pictórico y la arquitectura. Lo apasionaban la historia, la música clásica, el ballet. Moscú, para él, era una fuente desbordante de cultura y de historia. Rápidamente se hizo de amigos soviéticos, integrándose a los círculos más cerrados de artistas, pintores escritores y escultores. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:100%;" &gt;Para mi madre, en cambio, Rusia sería una cárcel, un lugar sombrío, una tumba. Ella no hablaba ruso, ni abrigaba muchas intenciones de aprenderlo. La ciudad le parecía deprimente y no lograba acostumbrarse al clima. Proclamaba con frecuencia que era de tierra caliente y que si el clima no lograba calentarla, buscaría otra cosa que lo hiciera. Se llamaba Marcela. Era una mujer de cuarenta y cinco años, once años mayor que mi padre. Tenía un rostro hermoso, fino, que había heredado de su abuela inglesa; el cabello largo, negro, partido a la mitad, que acostumbraba colocar en un chongo alto. Se vestía siempre con elegancia, usando una terrible faja que me  recordaba  a los vestidos del siglo pasado que embutían a la mujer hasta la asfixia. Era una mujer dulce, abnegada, cariñosa, pero se encontraba paralizada ante el cambio. No lograba integrarse como él al nuevo país y al no hablar ruso, construyó una muralla a su alrededor que impedía que entraran tanto las malas como las buenas experiencias de vivir en el extranjero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:100%;" &gt;Mi hermano y yo entramos a una escuela soviética para aprender el idioma de manera más natural, cosa que sucedió rápidamente y sin mayor esfuerzo. Era vital comunicarse con los compañeros, defenderse de las típicas agresiones infantiles, hacer intercambios de mercancías que traíamos del extranjero. Los niños, privados de las invenciones del mundo capitalista, hacían cualquier cosa por conseguir algo que proviniera de América. Una vez, mi hermano llevó a la escuela un paquete de chicles Wrigleys Spearmint que le había sobrado de las últimas vacaciones. Los niños de su clase enloquecieron, prometiendo traer algo valioso para llevar a cabo el trueque. Al día siguiente se juntaron todos en el recreo para mostrarle los artefactos que habían conseguido: había osos de peluche de todos tamaños y colores, carritos mecánicos en miniatura, mochilas, juegos de mano, globos, patinetas y pelotas. Pero a mi hermano de seis años no le interesaban tanto los juguetes. Era un niño precozmente intelectual. A su tierna edad ya le interesaba la lectura, le entretenían los rompecabezas, dibujar ciudades y castillos en hojas cuadriculadas, perfilándose como arquitecto o diseñador. También había heredado de mi padre el interés por la historia, la geografía, los cuentos de guerra y de invasiones militares. Estaba por conformarse con un carrito miniatura bastante bien cuidado, cuando se paró frente a él Nicolai, un compañero suyo, rubio, grandulón, con una nariz apachurrada como de boxeador y abrió su mano para revelar una medalla. Era una estrella de cinco picos rojos, desgastada por el tiempo, con la imagen del kremlin al centro y las letras CCCP inscritas en oro sobre un fondo azul cielo. Más tarde descubriríamos que era una de las condecoraciones más importantes que otorgaba el ejército soviético a sus héroes nacionales. Mi hermano sacó de inmediato el paquete de chicles y lo cambió por la hermosa y valiosa condecoración. Al llevarla a casa y mostrársela a mi padre, él nos sentó a los dos en la sala y nos explicó que no debíamos aprovecharnos de la austeridad en la que vivían nuestros compañeros rusos. Nos explicó que podríamos haber metido en graves problemas a Nicolai, porque seguramente habría robado la medalla de su padre o quizás de su abuelo para poder hacer el trueque. Nos pidió que fuéramos más generosos y que debíamos compartir y no intercambiar las cosas que conseguíamos en el extranjero, o al menos, si no era nuestra intención compartir, no ostentar nuestra situación privilegiada frente a nuestros amigos rusos. Al día siguiente mi hermano le devolvió la hermosa condecoración a su amigo Nikolai, quien se lo agradeció infinitamente, ya que, en efecto, la había robado y su padre le había proporcionado  una buena  paliza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:100%;" &gt;Mi hermano hablaba bien el ruso, yo (a decir verdad) mejor. Cómo camaleón, adquirí el acento y la idiosincrasia de mis compañeros soviéticos. Cuando los maestros de la escuela quisieron forzarnos a afiliarnos a mi hermano a los Pioneros y a mi a los Aktobriata (las organizaciones infantiles del partido comunista) yo no me opuse. Mi hermano, en cambio, protestó y se negó apasionadamente a pertenecer al sistema, aunque ello significara ser excluido de numerosas ceremonias y fiestas a las que asistirían todos sus amigos. Mi padre se vio obligado a hablar con la directora y, tras un inocente soborno compuesto de algún producto del mundo capitalista, consiguió que mi hermano fuera exonerado. Yo, en cambio, me regocijaba junto con mis amigos soviéticos en cantar canciones alabando al partido, distribuir propaganda y portar sobre mi uniforme, café obscuro con delantal negro,  a guisa de condecoración, una pequeña estrella roja con la cara del niño Lenin estampada al centro. No es que tuviera una propensión profunda hacía el sistema comunista - aunque poco a poco fui mostrando evidentes inclinaciones más hacia la  izquierda que a la derecha - mi objetivo principal era no ser señalada. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:100%;" &gt;En casa me negué a aprender el español. Cuando mi madre me hablaba le contestaba en ruso, y sólo gracias a la interpretación de mi nana, Ninotchka, mi mamá captaba  alrededor   de un cincuenta por ciento de lo que yo decía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:100%;" &gt;A mi madre no le sentaba bien Moscú. Antes de llegar había vivido unos años en Washington. Mi madre recordaba con nostalgia  la abundancia de los supermercados norteamericanos, el poder desplazarse sola por la ciudad, poder comunicarse con la gente y que la gente la entendiera. Sobre todo, no se acostumbraba al hecho de que su sirvienta y la nana de sus hijos fueran  informantes  de la KGB. Tampoco se acostumbraba a que, al levantar el teléfono, se escuchara el inconfundible zumbido de la intervención. Mi madre se deprimía a menudo y había descubierto que el vodka le calentaba el alma; y el valium aliviaba maravillosamente la angustia del insomnio y la depresión por no poder volver a casa. Mi madre extrañaba los tamales, las carnitas y las comidas familiares, a mis tíos, abuelos, y a todos los amigos que había dejado atrás. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:100%;" &gt;Ninotchka y ella no se llevaban muy bien. Nina era una hermosa rusa pelirroja de botas altas y faldas cortas. Aunque era evidente que había sido enviada por cortesía de la KGB para monitorear las actividades y conversaciones de mi padre, era encantadora y nos sedujo a todos con su alegría. Su lealtad hacia mi familia era tal que un día, en confidencia, le pidió a mi padre que evitará tocar cualquier tema delicado frente a ella, porque su obligación  era  reportarlo y no quería meterlo en problemas. Mi padre y mi madre, como todos los diplomáticos que vivían en la Rusia soviética, comprendían que había que usar las escuchas telefónicas a su favor. Mi padre las aprovechaba para resolver asuntos diplomáticos, mi madre, para los asuntos domésticos. Ella levantaba el auricular para llamarle a una amiga y comentarle que la plomería de la casa se estaba cayendo a pedazos debido a que el plomero no se había presentado.  Un par de horas más tarde, invariablemente tocaban el timbre y allí estaría, como por milagro, parado en el umbral de la puerta, el tan informal plomero que había sido solicitado semanas atrás. Así funcionaban las cosas y nadie se quejaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:100%;" &gt;Cuando cumplí seis años planeamos una gran fiesta en el pequeño departamento. Mi padre, al inscribirnos en  una escuela soviética, no había contemplado el hecho de que nosotros no podríamos invitar a nuestros amigos rusos a casa. Esa era una de las muchas prohibiciones del sistema. Los soviéticos preferían que el contacto de la población con extranjeros fuese el menor posible ya que no querían que los niños soviéticos se "contaminaran" con ideas occidentales, ni que fueran testigos de la forma en la que vivíamos, evidentemente  más opulenta que la suya. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:100%;" &gt;Yo hice mi lista de invitados, como cualquier otra niña, pero la mayoría de ellos eran mis compañeros de clase. Mi padre la estudió y no tuvo corazón para negarme la fiesta. Él y Nina se sentaron a planear la estrategia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:100%;" &gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente llegué a la escuela con las invitaciones bajo el brazo: "Te invitamos a la fiesta de Tatina. 233 Kutusovski Prospect. Favor de presentarte detrás del árbol que se encuentra a espaldas de la cabina del policía. Y, discretamente, espera instrucciones…" ¡Vaya invitación! Cualquiera hubiese pensado que era el mensaje en código de un eminente asunto de espionaje internacional. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:100%;" &gt;Cuando llegó la fecha, había una larga cola de niños escondidos detrás de la cabina del incauto policía. Nina llegó aquel día con una blusa un poco más reveladora que de costumbre, sus botas largas y la más corta de sus faldas. Salieron ella y mi padre a cumplir con la misión. Nina, coqueta como era, se acercó al deseoso Policía, que desde el primer día, desde su solitaria cabina, la había observado entrar y salir de nuestro edificio, añorando la posibilidad de entablar diálogo con ella. El la vio acercarse, emocionado, crédulo, pensando que la suerte por fin había tocado a su puerta. Nina inició la distracción con una enorme y  seductora sonrisa, mientras mi padre tomaba al primer niño en brazos, como saco de patatas y corriendo a través del largo estacionamiento, lo depositaba como mercancía robada a la entrada del edificio. Antes de que el niño hubiese emitido palabra o sonido alguno, mi madre lo empujaba al interior, señalándole la ruta hacía nuestro pequeño departamento. En la puerta mi hermano y yo esperábamos a las víctimas con un trozo de pastel en las manos y grandes sonrisas de bienvenida. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:100%;" &gt;Una vez cumplida la misión dimos una gran fiesta con delicias importadas de Finlandia, una piñata hecha en casa, numerosos juegos y regalos de despedida. Nina acabaría siendo gran amiga del afortunado policía que nunca se dio por enterado de nuestra hazaña y mi padre habría logrado quedarse en mi memoria como el heroico organizador de la más azarosa fiesta de cumpleaños. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:100%;" &gt;En Moscú hice muchos amigos. Pero la persona que recuerdo con más cariño es Natalie, la vecina Francesa con quien realmente podía convivir sin sentir que cometía algún delito. Ella era hija de un diplomático divorciado. Su madre se había quedado en París, por lo que siempre estaba sola. Nos conocimos un día en los pasillos del condominio por el que ambas vagábamos con frecuencia. Nos volvimos inseparables. Esquiábamos, patinábamos en la pista cercana a la casa, jugábamos a las muñecas, a los hombres de nieve y a tantas otras cosas a las que juega uno cuando tiene seis años. Yo pensaba que no nos separaríamos jamás. Todavía no alcanzaba a comprender que eso sería inevitable. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:100%;" &gt;Pasaron dos largos años llenos de aventuras. Hasta que llegó el día,  no recuerdo cual con exactitud, que mi padre volvió a casa sonriente, para anunciarnos con júbilo su adscripción a un puesto nuevo.  Mi madre dio un salto enorme, haciendo rodar por el suelo los tomates que nos habían traído de regalo de Noruega; mi hermano sonrió silencioso, con su sensatez precoz y yo miré hacía la cocina y me pregunté si Zoya, nuestra cocinera y Nina vendrían con nosotros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:100%;" &gt;A los ocho años no entiendes que cuando vas a otro sitio, eso implica que el sitio en el que vives se quedará atrás, y que así como el sitio, quedarán atrás tu casa, tus amigos, tu nana, tus maestros, la nieve, el policía de la entrada, y la Babushka que, sentada durante horas interminables frente al edificio, te saludaba de la misma manera  todos los días. A los ocho años te preguntas que te espera en ese lugar desconocido, te preguntas si las cosas serán iguales, si ahí habrá mayor cantidad de jugueterías, si habrá tiendas con mucha mercancía en vez de la Berioska con sus estantes vacíos; te preguntas si te gustará la escuela nueva, la casa nueva y si tendrás nuevos amigos. No entiendes en primera instancia que jamás volverás a ver a Nina o a Natalie … o que en unos cuantos años el país entero cambiará de tal forma que aunque regresaras  algún día nunca volverá a ser el país de tus recuerdos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:100%;" &gt;Mi madre me ayudó a empacar los juguetes. Fui a la escuela a despedirme de los amigos, que suponían ingenuamente que estaríamos juntos el año  siguiente. Paseamos mi hermano y yo con Nina por última vez por nuestro parque. Ella lloró. Yo la abracé y le prometí que volvería por ella algún día… que la arrebataría de ese mundo en el que el marido la golpeaba y cuyo sistema la guardaba presa. Pero ella, aunque me hizo creer que tenía esperanzas, sabía que eso no sucedería nunca y lloró un poco más. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:100%;" &gt;Poco tiempo después dejamos el departamento en el que habíamos logrado acomodarnos  y tomamos el avión hacía ese lugar en Europa que era la capital de Inglaterra; y yo entendí por fin que aunque le contestara en ruso a mi mamá y aunque fuera una Aktobriata, no era ni sería nunca una niña rusa como todas las de mi clase. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:100%;" &gt;Finalmente entendí que mi vida sería, ineluctablemente, distinta a la de todos los demás.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7434007795542519762-6172684149292280105?l=alexandretta-trashumancias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/feeds/6172684149292280105/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2008/07/una-vida-distinta.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/6172684149292280105'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7434007795542519762/posts/default/6172684149292280105'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alexandretta-trashumancias.blogspot.com/2008/07/una-vida-distinta.html' title='Una Vida Distinta'/><author><name>Alexandretta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07902930906762457917</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_vtcwyuwUSh8/SgO08B4KfeI/AAAAAAAAACA/HLz6l0PlNF0/S220/Picture+4.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry></feed>
