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sábado, 22 de enero de 2011

Contemplación...

"La contemplación es el estado espiritual que aparece en el ser humano cuando practica el silencio mental"

De vez en cuando, sobre todo después de temporadas muy activas, después de terminar la filmación de una película como ahora, me sobrecoge la necesidad de permanecer en silencio, de contemplar la vida sin mover un dedo. Primero paso por un proceso de "descompresión", en el que la mente me bombardea de ideas de cómo debí de haber hecho las cosas, de los errores que cometí, la ansiedad que tuve que suprimir para seguir funcionando todos los días, me atrapa y me paraliza, me da insomnio, como más de lo necesario, me cuesta trabajo concentrarme... pero cuando pasan esos días de angustia y de re-adaptación a una rutina más tranquila, entro en un estado de contemplación. Sigo evaluándome, escudriñando, cuestionando todo, pero ahora con la calma y serenidad de la distancia. Amanezco no con ganas de salir corriendo ni de hundirme en las sábanas de mi cama, sino con ganas de tomar asiento en el balcón de mi casa y mirar la calle, escuchar los ruidos que me rodean, poner una ópera a todo volumen y simplemente estar.

Mis trashumancias siguen. Una vida de cambios de casa, de paises, de escuela, de amigos se transformó en una vida en la que cada proyecto trae distintos temas, socios, colaboradores, retos y hasta nuevos amigos. Cada vez que me sumerjo en un nuevo proyecto descubro que mis trashumancias no han terminado. Que seguiré siendo una nómada de la vida, aunque ya tenga un lugar fijo en dónde vivir, continúo en el cambio constante, en el movimiento que ha caracterizado mi vida y sin el cual, creo que moriría. Un día llega a mi escritorio una historia y si me gusta es el comienzo de una aventura. Cada historia que cuento, deja algo en mi que me marcará y me cambiará para siempre.

Hay momentos para ver hacía el pasado, momentos para ver hacía el futuro y momentos de quietud en los que sólo se vive el instante presente y se siente como pasa la vida segundo a segundo y se disfruta hasta lo más insignificante. Hoy estoy recuperando esa quietud después de la tormenta y cómo agradezco poder detenerme. Hoy, aquí, sentada en mi sillón color mostaza, frente a la puerta abierta que da al balcón de mi departamento, descalza, sola y en silencio... siento como la ligera y fresca brisa hace enchinar un poco los vellos de mis brazos, sin frío, agradablemente y me doy cuenta de lo mucho que me gusta mi vida. Acepto que es una vida de inestabilidad, de riesgos financieros, de apostarle todo a una idea sin garantías, una vida que a veces no me permite el tiempo para estar en casa, pasear con el perro ver a la familia... pero es la vida que escogí y con la que soné, es la vida llena de trashumancias, de retos, de aventuras que me imaginé desde pequeña y que forjé. Me pregunto a veces, cómo sería si tuviera un empleo fijo, con un horario normal, si me tuviera que despertar todos los días a la misma hora para ir a la misma oficina y ver a la misma gente. Me atrae la idea de cobrar la misma cantidad cada mes y poder hacer planes, de algo, ¡de lo que sea!
A veces me dan ganas de tirar la toalla y echar a la basura todo lo que he construido a cambio de un poquito de estabilidad, a cambio de no sentir esa angustia que llega a mí cuando termino un proyecto porque no hay absolutamente nada que me garantice que voy a tener ingresos en los meses que le siguen... nada más que mi propia insistencia, mi disciplina que tanto me falla, la perseverancia que a veces no encuentro... A veces me gustaría solamente trabajar para cobrar un cheque y no preocuparme porque alguien más no cobre el suyo por culpa mía, no cargar en los hombros el peso de la responsabilidad, no saber que mis decisiones pueden afectar a tantos otros y hasta determinar el éxito o fracaso de mis proyectos...

...Pero luego pienso en lo privilegiada que soy al ser testigo y promotor de un mágico proceso en el que una idea pasa de la imaginación al papel, del papel a la pantalla y de la pantalla a la psique de algún espectador... al ser parte de un equipo que deja un pedacito de su ser en cada película, sea cual sea su labor... de tener de pronto en mis manos, ahí, en unos cuantos rollos de cine o imagenes en una pantalla, algo con lo que soñamos y que construimos como arquitectos de la fantasía.

En ese momento todo vale la pena, las dudas se disipan y vuelvo a la contemplación, cierro el círculo y entiendo porque hago lo que hago y sobre todo porque nunca lo dejaré de hacer...

1 comentario:

  1. Amiga !!! qué bueno que volviste ! qué buen cambio del look de tu blog !
    Yo siempre me cuestiono la cosa de la inestabilidad, ahora más que nunca... estoy en el proceso de iniciar el cambio :)

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