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Unas palabras de mamá.

Una mañana me desperté sabiendo que "algo" estaba sucediendo adentro de mi. Fui rápidamente por ese palito que había comprado unos días antes en la farmacia de la esquina, y luego al baño, a hacerle pipí encima y saber, así, de un minuto a otro, si tu estabas en mi vientre e ibas a transformar mi vida.
Todas las mañanas cuando escucho tu voz gritando "Mamá!" desde el cuarto que he ido modificando conforme creces, me pregunto si es real que estás finalmente aquí conmigo. Te esperé durante tanto tiempo. Te busqué durante años, con uno y con otro. Finalmente te encontré y estás aquí.

Entonces ¿porque hay días que me pregunto si soy lo mejor para tí? Me pregunto si así como tu eres, indiscutiblemente, lo mejor para mi, puedo corresponderte. Porque estoy llena de defectos, te lo advierto desde ahorita, soy impulsiva, compulsiva, tengo profundos miedos que me carcomen y a veces, no le tengo miedo a nada, ni a que te caigas cuando vas corriendo o escalando por las rocas d…

Transformación

¿Que sería de nuestra vida si no permitiéramos que nos transformara? Somos seres hechos de materia orgánica. Cambiamos, evolucionamos, nos transformamos. Con cada encuentro, cada evento, cada suceso de nuestro día a día, afectamos nuestra vida y se ocasionan cambios. Estoy y quiero estar consciente de esos cambios, cada minuto de mi vida. Mi hijo me sonríe y eso dispara en mi algo que altera el estado emocional de mi día: un cambio. Tomo un vaso de agua, me lleno de vida y eso altera mi estado físico. Siento un dolor en un pie que me provoca incomodidad, altera mi humor.

Los cambios por los que yo estoy pasando no son externos (aunque existen manifestaciones externas de ellos). Son cambios profundos que están sucediendo en mi interior y que me están transformando. ¿En que? No lo sé. Supongo que en mi misma. Supongo que estoy acercándome a ser más yo cada día y eso es lo que está sucediendo. Mis cambios internos alteran mi mundo, el de mi hijo, el de mi esposo, el de mis amigos y mis c…
De la culpa y otros dolores del alma.
Cuatro años me tardé en embarazarme. Cuatro años soñé con tener a mi hijo que ahora está por cumplir tres años. Una de mis mejores amigas me dijo: “te va a costar mucho trabajo, querida, porque estás acostumbrada a hacer lo que quieras con tu vida y desde hace mucho tiempo…” (fui madre a los 41 años, son por lo menos 22 de ser completamente independiente)… yo le contesté que para nada, que esto era lo que yo más deseaba en la vida y que no había razón para dudar que sería él lo más importante en mi vida.
Amo a mi hijo. Esto lo tengo que declarar, antes de que me dé un pinchazo en el corazón y relea lo que escribí y sienta: “Dios mío, ¿podrá alguien interpretar que me arrepiento de haberlo tenido y que no lo amo?”. Lo aclaro de una vez: ¡lo amo con toda mi alma!
Pero mi amiga tenía razón. Y lo más difícil no ha sido aprender a ser madre, lo más difícil ha sido, ser todo lo demás que soy.
¿Por qué? Por el debate constante entre la idea de la madre “per…

Días como hoy

Hay días que uno necesita pasar tiempo con los amigos, hablar de mil tonterías, de todo y de nada. Hay días que uno necesita olvidar el trabajo, las relaciones públicas, el famoso "networking" y simplemente necesita ESTAR con la gente a quien ama. Hoy estuve con mucha gente que amo y que han estado en mi vida mucho o poco tiempo pero que por una y otra razón han dejado una marca en ella. Es gente a quien veo de vez en cuando, o diario a algunos casi nunca y sin embargo presentes siempre.
Gracias amigos por un gran día.




Retomando la vida

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Y pues si, aunque uno haya nacido en el siglo veinte, hay algunas cosas que quedan inculcadas en lo más profundo de nuestros seres. Un chip implantado por ahí que se manifiesta a través de ese sentimiento tan inútil que llamamos culpa... Ese chip que yo tengo implantado en lo más profundo de mi ser es lo que ahora impide que disfrute mi maternidad y a la vez siga disfrutando mi trabajo, mi carrera, lo que me define o me ha definido desde hace mas de veinte años, mis hobbies, mi lectura, mie tiempo libre... Porque ser madre no me define, eso es algo que soy además de todo lo que he construido. Ese chip se llama sacrificio. Yo crecí creyendo que para ser una buena madre había que sacrificarse. En definitiva se hacen sacrificios, eso es ineludible: hace cuantas noches que quiero desvelarme nada más porque si, tomarme unos vinos, ir a pasar un día entero en un spa, desaparecerme en la oscuridad de una sala de cine y quedarme ahi, como en las épocas de permanencia voluntaria... se hacen sa…
LO MÍO…
No sé si me vayan a creer, queridos lectores, porque ya he prometido varias veces volver y no lo he cumplido... hoy recibí un comentario que me hizo regresar a leer una de mis entradas y con esa lectura a extrañar esto que amo tanto y que he hecho desde que tengo recuerdos y que es parte de mi: escribir. 
Si, tuve un hijo, si, me desborda el trabajo, si, no encuentro tiempo a veces ni para bañarme... pero cuando uno tiene una pasión por algo como esto, abandonarlo es como traicionarse a sí mismo. 
Tampoco quiero reprocharme demasiado, las pausas son buenas, los descansos también. Uno crece y revisa y se deshace de lo que no sirve y recupera lo que si. 

Empecé a escribir cuando tenía ocho años. Vivíamos en Londres. Me pasaba horas haciendo unas ilustraciones para un librito que se llama "Rymes (escrito así) andpoemsforchildren". Aún lo tengo. Escribía pequeños poemas y los ilustraba con dibujos o calcomanías. Si, calcomanías. ¡Creo que a veces eran las calcomanías las que…

Insomnio

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Son las 2 y media de la mañana y no puedo dormir. La cabeza me da vueltas... cada vez que cierro los ojos y me preparo para el sueño recuerdo algo que tengo que hacer mañana... si no lo anoto de inmediato me da miedo olvidarlo, si lo anoto, puede que pueda conciliar el sueño... Antes también me pasaba esto pero ahora entiendo cuando la gente te dice que no volverás a dormir igual... no es solamente el hecho de que estás siempre pendiente de tu hijo, que con cualquier ruidito te despiertas, que duermes con un ojo al gato y otro al garabato... es también que los días se vuelven más cortos porque hay horas que son solamente para él (y así debe de ser, ¡no es queja!). Yo veía a mi cuñada que a las 2 de la mañana se ponía a arreglar cosas de la casa y pensaba que estaba loca... ¡yo estaría durmiendo!, le decía, ¿qué haces despierta a estas horas? Y ella me contestaba que era la única hora a la que podía hacer ciertas cosas, cuando los niños y hasta su marido, estaban dormidos... Ahora la en…