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domingo, 1 de mayo de 2011

Lo lindo y lo incómodo...

Prometí que no iba a convertir mi blog en un recuento de mi embarazo, sin embargo es una experiencia tan increíble, tan distinta a todo lo demás que he vivido, tan espectacular, que es difícil no hablar de ello.

En primer lugar, cada día que despierto, veo una nueva, a veces sutil otras no tanto, transformación en mi cuerpo. A veces es simplemente ponerme una camisa que hace dos o tres día me quedaba y que hoy no me cierra... otras veces cachar mi silueta en un espejo y ver que soy otra... que mi cuerpo a cambiado en tres meses más de lo que había cambiado en los últimos veinte años. Las sensaciones internas: los olores. Yo nunca he sido muy sensible a los olores, me adapto fácilmente, no soy nada asquerosa... ahora, cada vez que huelo algo que me desagrada aunque sea ligeramente, siento como viene el asco y el vómito incontrolable... uf y si solo fuera eso, NO LO SOPORTO, me tengo que salir del cuarto o del área en el que huele corriendo o puede haber consecuencias digamos "incomodas" como que acabe guacareando ahí mismo! Las sensaciones físicas: el tacto, es como si en mis manos tuviera la capacidad de sentir todo, tanto lo que sucede afuera, como mis sensaciones internas. A veces literalmente siento las hormonas fluyendo por mi cuerpo, en mi sangre... es un viaje! No imagino todavía la maravillosa sensación cuando por fin pueda sentirlo ahí adentro, patalear, moverse, acomodarse adentro de mi!

Yo no he padecido de vómitos, ni de nauseas, mareos etc... la verdad he pasado muy buenos momentos. El cansancio si es abrumador, pero pasa. Lo que si me ha conflictuado mucho es la absoluta falta de interés que tengo por mi trabajo. Toda mi vida ha sido acerca de mi trabajo, de mi pasión por lo que hago... hoy, prefiero ver la tele que leer un guión, quedarme en casa no haciendo nada que terminar un presupuesto, no quiero ni pensar en desarrollar algo nuevo o tomar nuevos proyectos.... y esto no me agrada. Me hace sentir mal, inútil, me estresa de sobremanera. Sé que no es bueno para mi hijo que yo me estrese y entonces, pues, me estreso más. Hay días productivos. Pocos. En los que trato de ponerme lo más al día posible, porque no sé de que ánimo despertaré al día siguiente... Pero es esta sensación de apatía la que detesto... Yo no soy así!!! -me digo constantemente...pero por más que lo intento, pasan los días sin ganas de pensar en otra cosa que en mi futuro bebé....

Afortunadamente tengo amigas que son igual que yo, igual de apasionadas por su trabajo, que acaban de tener hijos y que me consuelan diciéndome que es normal, que lo único que les interesaba era lo relacionado con su futuro hijo. Esto me tranquiliza un poco y espero que la sensación disminuya y la energía aumente pronto para poder hacer lo que tengo que hacer. Al fin y al cabo, no puedo darme a la flojera! Tengo que pensar en mi familia y de que necesito los ingresos, los necesito!

En fin, digamos que ese es el pequeño obstáculo a mi felicidad absoluta... si pudiera vencerlo, continuar trabajando con ganas, disfrutando a la vez mi embarazo, creo que sería, definitivamente, la mujer mas feliz del mundo!

3 comentarios:

  1. Alejandra, ya lo eres. Muchas felicidades por esta vida nueva que fluye en ti. Un abrazo y recuerdos. Ricardo Aldana

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  2. Ricardo? Ricardo Valparaiso???? Eres tu?

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  3. Sí: Valparaiso. Sí.

    Un abrazo ingente. Tu memoria lo es.

    Mis recuerdos de ti, también.

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Me encantan sus comentarios, son importantes para mi!

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